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Primer mazazo de la temporada

El Barça perdió inesperadamente ante el Valencia (2-3) en el Camp Nou

Pese a que el Barcelona ya había sufrido algunos contratiempos durante la presente campaña, la derrota en el Camp Nou ante el Valencia se puede considerar la primera gran decepción de la temporada, y no será la última si el equipo no consigue mejorar y mucho en el aspecto defensivo y se muestra más efectivo de cara a gol

Paradójicamente, el F.C. Barcelona jugó ante el Valencia 30 minutos, los iniciales, que fueron de los más completos del equipo desde que “Tata” Martino cogió las riendas. En la primera media hora, el conjunto azulgrana presionó con intensidad a su rival y tuvo suficientes ocasiones de marcar como para poder sentenciar el partido. Pero el Barça volvió a perdonar y esta vez lo acabó pagando muy caro.

Se controló el partido en sus inicios, se llegaba a la portería de Diego Alves con facilidad, pero no se disparaba a puerta tan fácilmente y, cuando se hizo, el portero brasileño consiguió salvar a su equipo de encajar más tantos en contra.

Para más castigo, el Valencia C.F. consiguió un gol justo antes del descanso, poniendo el empate a uno en el marcador y dejando el partido completamente abierto para la segunda mitad. Fue precisamente la segunda parte la que mató al Barcelona, que en lugar de salir al campo a demostrar que quiere ganar la Liga y a defender su estatus de líder de la clasificación, realizó un segundo tiempo para olvidar: No hubo más presión sobre el rival, la defensa y la actitud defensiva fueron horribles una vez más y, como suele pasar en estos días, la suerte tampoco acompañó a los blaugranas.

Tras marcar el conjunto “che”el segundo gol que les ponía por delante, el Barça hizo un amago de querer algo más, y el árbitro se equivocó concediéndoles un penalti que nunca se debía haber pitado. Empató Messi, pero a partir de ahí el conjunto barcelonista desapareció, dejándose marcar el tercero y no siendo capaz de reaccionar ante ese último varapalo de los del recién estrenado Juan Antonio Pizzi.

El encuentro del pasado sábado supuso que se destaparan varias cosas que son motivo de preocupación. El Barça encajó 3 goles jugando como local, algo que es verdaderamente desesperanzador. El equipo sólo ha onseguido 5 de los últimos 12 puntos posibles en Liga, lo que ha propiciado que hayan perdido el liderato.

La derrota en el Camp Nou es la primera que cosechan los azulgranas después de una racha de 25 partidos sin haber sido doblegados jugando ante su afición. Los problemas en la directiva podrían estar afectando al equipo más de lo que incialmente parecía, algo hasta cierto punto lógico tras la marcha de Sandro Rosell y todo lo que el ¨caso Neymar¨ está generando.

Y con todo este panorama, en Manchester se frotan las manos pensando en que en tan sólo dos semanas tienen que verse las caras en la eliminaroria de la Champions League con un Barcelona que no se encuentra en su mejor momento, aunque a decir verdad, en nigún momento de esta temporada los azulgranas han estado a un nivel brillante ni se les ha visto como el conjunto sólido de otras temporadas.

Queda poco a lo que encomendarse. Este Barça sólo puede ganar títulos si se dan 3 cosas a la vez: Vuelve Neymar al mismo nivel que estaba o incluso mejor, la defensa cambia de la noche a la mañana y empieza a mostrarse segura (aquí la única solución actual pasa por apostar más por Puyol y Bartra, e incluso por Montoya que se merece también más minutos viendo que Alves tampoco está en su mejor momento) y que Leo Messi también coja la forma y comience a marcar goles al ritmo que siempre lo ha hecho. Con todas esas cosas juntas, los azulgranas tendrían posibilidades de volver a ser favoritos para ganarlo absolutamente todo. El problema es que como alguna de ellas no se cumpla, podríamos estar hablando de un año en blanco.

Martino, cada día que pasa, da más el equipo a pesar de que los jugadores no estén en forma o no jueguen aceptablemente. Parece que no quiere problemas, que tiene miedo de que sentando a algunos jugadores pueda perder el control del vestuario, que tampoco sabemos si lo ha llegado a controlar completamente en ningún momento. Pero su inmovilismo está llevando al equipo a una deriva negativa de la cual va a ser complicada rectificar como siga así.

Los jugadores también tienen su parte de culpa. Hay algunos, y no es momento de volver a citar nombres porque están en la mente de casi todos los aficionados blaugranas, que parece que este año están en otras cosas, llámese Mundial, llámese vida privada o llámese “a ver donde me voy la temporada que viene si las cosas no salen bien”.

En estos días uno se acuerda de la figura de alguien que tristemente nos acaba de dejar, Luis Aragonés. Con un técnico como él en el banquillo no pasaría ninguna de las 2 cosas: Al ¨sabio de Hortaleza” no le temblaba la mano, y sino que se lo pregunten a Raúl, y desde luego no dejaba que nadie se le durmiera en los laureles, más que nada porque ya se encargaba él de despertarlo con cuatro gritos bien pegados y a tiempo. Descanse en paz.

Marcelo Méndez Mingot

Adiós a la ventaja

El equipo de Tata Martino no ha pasado del empate en los dos últimos partidos de Liga

La vuelta de Messi ha servido de revulsivo para un equipo que, sin embargo, debe hacerlo mejor en defensa y llegar con más claridad a la portería rival si pretende ganar algún título esta temporada. De momento la ventaja que tenía en Liga ha desaparecido

Los datos de Leo son espectaculares si se tiene en cuenta que viene de 2 meses de lesión. Ha marcado 4 goles en 4 partidos en 2014, aunque todos ellos han sido en Copa del Rey donde “La Pulga” decidió por sí solo la eliminatoria ante el Getafe. Mientras tanto, la Liga es otra cosa, una competición donde el Barça ha empatado los dos últimos partidos propiciando que el Real Madrid se ponga de nuevo a tan sólo 1 punto y empatado con el Atlético de Madrid. La ventaja que se había conseguido mantener sobre los de Ancelotti ha desaparecido prácticamente, y encima los “blancos” están mejorando en las últimas jornadas, con lo que ya se prevé que ésta será una Liga larga, dura y complicada. Mientras tanto los rojiblancos, a quienes no se les ha podido ganar en ninguno de los 3 partidos que se han disputado contra ellos, desaprovecharon ayer la ocasión de ponerse como líderes tras empatar contra el Sevilla.

“Tata” Martino volvió a experimentar ante los de Simeone la jornada pasada, dejando de inicio a Neymar y a Leo en el banquillo en una decisión que tiene difícil explicación. Parece poco coherente llegar al partido más importante de la temporada en la competición liguera y no sacar a ninguno de los dos mejores jugadores de la plantilla en el once titular. Si bien es cierto que ni el argentino ni el brasileño estaban en plena forma y que la alineación incial aportó un sentido defensivo extra al equipo, tampoco deja de ser verdad que la defensa “colchonera” estuvo muy tranquila durante toda la primera parte del partido, pues sin Messi ni Neymar en el campo no tuvieron que hacer marcajes dobles o triples a ningún jugador azulgrana, con lo que defendieron cómoda y estáticamente. Leo y Ney son los que desbordan y los que provocan desajustes en las defensas rivales, al menos uno de los dos tendría que haber jugado de inicio en el Vicente Calderón.

En cuanto al partido de ayer, más de lo mismo. El primer gol llega de córner, a balón parado, poniendo por enésima vez de manifiesto la debilidad de la zaga del F.C.Barcelona. Volvió a ser Piqué el que se equivocó no llegando a un balón aéreo y dejando completamente solo al jugador del Levante para que rematara de cabeza delante de Valdés. Es ciero que Gerard enmendó su error minutos más tarde marcando, también de cabeza y a la salida de un córner, el empate para los blaugranas. Pero estas dos situaciones, tanto la del gol encajado como la del conseguido, también reflejan que algo no termina de funcionar en el Barça. Por un lado, el fallo defensivo volvió a dejar en evidencia que el equipo no está a la altura de las circunstancias. Que Piqué sea quien marque el único gol ante un rival al que se le metieron 7 tantos en la primera vuelta tampoco deja en muy buen lugar a los jugadores de ataque.

En lo positivo de la balanza hay que poner la velocidad en la circulación del balón, que en los últimos partidos, también contra el Levante, ha aumentado, y como mencionábamos anteriormente la vuelta de Messi, quien es un peligro constante para la meta rival. En el lado negativo hay que destacar la baja de Neymar, un jugador que con su chispa y frescura estaba siendo clave para “desatascar” determinadas situaciones y para darle al equipo un toque especial en determinados momentos del partido.

No parece que vaya a ser fácil ninguno de los 4 partidos que le quedan al Barça en Liga antes de llegar al partido de ida de la eliminatoria de Champions League ante el Manchester City, quienes por cierto siguen imparables y cada vez dan más miedo. Los azulgranas tienen que enfrentarse a Málaga, Valencia, Sevilla y Rayo antes de viajar a tierras británicas para vérselas con los “citizens”.

Con lo que hay por delante en el próximo mes y medio, podemos decir que a finales de febrero sabremos mucho mejor qué le espera a este Barça este año. Para entonces, el equipo tendrá que haber demostrado que sigue siendo candidato a la Liga, y para ello va a tener que ganarlo prácticamente todo porque, como dijo el entrenador, puede ser que ni 100 puntos sean suficientes para ganar el campeonato doméstico este año. También sabremos si los blaugranas han sido capaces de superar a un conjunto que aspira a todo tanto en su país como en Europa, como es el Manchester City de Manuel Pellegrini.

Como cosas pendientes a estas alturas, estaría bien comprobar si Martino se decide, de una vez por todas, a ver algunas cosas clamorosas que pasan en el campo y que deberían llevarle a tomar determinadas decisiones. Se está cometiendo una injusticia con Marc Bartra, y es algo que ya empieza a ser complicado de disimular. El canterano merece ser titular más a menudo en un equipo donde precisamente la defensa es la línea más débil. Ni “Masque” ni Piqué están a la altura de las circunstancias esta temporada, y sin embargo Bartra, pese a su inexperiencia, ha cuajado actuaciones bastante notables como para seguir siendo el damnificado partido tras partido. Lo de Puyol es otra cosa, parece que puede haber algo detrás que desconocemos, porque sino tampoco es comprensible. Es cierto que el capitán no está al nivel de hace unos años, pero tampoco puede ser que no se le haya dado la confianza y los partidos necesarios para volver a coger el ritmo, volviendo además a tener en cuenta que los titulares habituales no están cuajando un buen año. Es menos entendible si recordamos que el míster habló de la vuelta de “Puyi” para justificar que el equipo no necesitaba fichar a ningún defensa, entonces, ¿por qué no juega?

El pasado miércoles, ante el Getafe en el partido de vuelta de la Copa del Rey, el Barça jugó precisamente con Bartra y Puyol de inicio en el eje de la zaga, y fue uno de los partidos más serios defensivamente hablando en lo que va de año, además de que no se encajó ningún gol. ¿Por qué no se les da continuidad? ¿No van a conseguir jugar más minutos ni Marc ni Carles pase lo que pase o hagan lo que hagan los favoritos de Martino? Hay que ser justos, y a “Tata” no le puede temblar la mano tanto cuando se trata de cambiar la defensa para mejorar el rendimiento.

Marcelo Méndez Mingot

Yo voto por Messi

Artículo de opinión sobre el Balón de Oro 2013

El Balón de Oro que se entrega hoy en Zurich es el más polémico y disputado de los últimos años, pero si se pretende premiar al Mejor Jugador del Mundo el trofeo debería ir, sin ninguna duda, para el azulgrana Lionel Messi

Es cierto que Leo ha estado lesionado durante algunos tramos de la temporada pasada, pero eso mismo ha llevado a precisamente a demostrar que es el más grande. Aun habiéndose lesionado en abril del año pasado, el 10 del Barça consiguió llevarse la Bota de Oro en la última temporada, es decir, el premio al Mayor Goleador de las Ligas Europeas, tras haber conseguido marcar 46 goles. Y no sólo eso: Es la tercera Bota de Oro que consigue Messi, siendo el primer jugador de la historia en conseguir tres veces este premio.

Hay otro dato en el que nadie o casi nadie ha reparado, las asistencias de gol. Messi fue el tercer máximo asistente de la Liga la temporada pasada, habiendo acumulado 12 pases de gol frente a los 10 de, por ejemplo, Cristiano Ronaldo. El portugués, al que parece que se le valora especialmente o únicamente por los goles que consigue, anotó 12 dianas menos que Messi en la pasada campaña liguera, a pesar de haber jugado 2 partidos más que "la pulga".

En lo que va de temporada 2013/2014, Leo se ha lesionado en 3 ocasiones y pese a ello sigue apareciendo en la clasificación de los 10 máximos goleadores de la Liga y teniendo una precisión en los pases superior en más de un 5% a la del 7 del Real Madrid.

Números aparte, aunque lo señalado hasta ahora es bastante gráfico y puede servir como ejemplo, parece que este año el Balón de Oro tiene que ser para Cristiano por decreto. Resulta que los 2 únicos argumentos que aportan desde Madrid para respaldar la vergonzosa campaña que están llevando a cabo a favor de su jugador son los goles del portugués, que como todo el mundo sabe dispara a puerta hasta "desde los córners", y el otro que es mejor aún es el de "Cristiano tiene que ganar porque Messi ha estado lesionado", ósea, una especie de resignación bastante graciosa que se puede interpretar como un "dadle un premio al pobre Ronaldo ahora que Messi ha estado lesionado porque sino no lo ganará nunca más".

Esta es la realidad, desde el entorno madridista estaban esperando este momento con muchísima impaciencia, necesitaban que a Leo le pasara algo para poder intentar encumbrar a Cristiano por encima del más grande. Pero el argentino, como es el mejor del mundo jugando al fútbol, no necesita campañas. Hoy, salvo sorpresa mayúscula, no se llevará el Balón de Oro, eso sí, volvió de su lesión la semana pasada y en el primer partido marcó dos goles en 3 minutos, habiendo estado en el terreno de juego únicamente media hora. Ese es Leo, el que habla en el campo, el que nunca sería capaz decir que él todos los años merece el Balón de Oro, el que celebra todos los goles con sus compañeros cuando él no marca, el que no necesita ir a una repesca de última hora para estar en el Mundial, el que pasará a los libros de historia como el mejor de su época y, si sigue por el mismo camino, como el mejor de todos los tiempos.

Todo lo descrito anteriormente es muy complicado de digerir para los rivales, especialmente para tu máximo competidor, el de una ciudad y un club donde siempre han estado acostumbrados a ganar. Es duro ver a tu rival superarte, año tras año, a pesar de ser el equipo más caro del mundo y pese a cambiar de entrenadores, directores deportivos, etc. Esto es el Real Madrid hoy en día, un club que "ha vendido su alma al diablo" con tal de superar al Barça. Lo hicieron con la contratación de Mourinho, pero no les sirvió de nada, siguen fichando al jugador más caro cada año y nada, tampoco les da resultado.

El Balón de Oro de este año pasará a la historia por haber sido el más llorado de todos los tiempos, y es que si cada vez que Cristiano o alguien de su entorno lo ha pedido para él fuera un litro de lágrimas, el río Manzanares estaría desbordado. A la ridícula campaña de auto petición del premio por parte de Ronaldo se le suma la penosa decisión de la FIFA de aumentar el plazo de votación del premio, para que se pudiera incluir en la valoración el partido de la repesca del Mundial de Portugal donde Cristiano marcó un hat-trick.

Y es que precisamente ese ha sido el mejor partido del portugués durante todo el año pasado, donde no fue capaz de liderar a su equipo para lograr ni un solo título, ni de lograr que su selección nacional se clasificará para la Copa del Mundo de manera directa.

Hay quienes dicen que para ganar el Balón de Oro tienes que haber conseguido títulos y otros que opinan que lo más valioso son los goles. Da igual, porque Messi es el único finalista que reúne ambos requisitos. Pero no vale la pena tener muchas esperanzas en esta ocasión, el premio este año va casi "por decreto" para el de Madeira, incluso la FIFA parece verlo con buenos ojos para hacerlo más atractivo eligiendo un ganador diferente a Messi y, también, para de alguna manera pedir perdón por las metidas de para de Blatter, a modo un poco de disculpa.

Pero da igual quien se lo lleve, al final el premio este año se ha llevado a otros terrenos apartados de los campos de fútbol, convirtiéndose más en una cuestión política o de trastienda. Lo que está claro es que el mejor del mundo, hasta que se demuestre lo contrario, es y seguirá siendo Lionel Andrés Messi, así que mi voto es para Leo.

Marcelo Méndez Mingot

Messi vuelve a casa por Año Nuevo

El crack argentino ya está recuperado de su lesión

Los Reyes Magos han venido antes de tiempo para el F.C.Barcelona, y si decíamos hace una semana que a “Papá Noel” se le había olvidado traer a un defensa central para el equipo, los Magos de Oriente parecen haberse adelantado trayendo de vuelta a Barcelona a Messi totalmente recuperado de su lesión

Pese a la buena noticia, y como el propio Leo le ha pedido a los Reyes en su carta, lo que realmente sería bueno es que el argentino pueda evitar en el futuro cercano las lesiones, un mal que le ha venido acechando más de lo normal en los útlimos meses. Messi ha pasado de estar años sin tener ningún problema físico lo suficientemente serio que le impidiera estar en el terreno de juego, a sufrir cuatro contratiempos en menos de un año, todos casi seguidos. Ni era normal lo de antes, ni parece lógico lo que le ha ocurrido últimamente. Es por ello, que los barcelonistas se han sumado a la petición del 10 del Barça y también le piden al 2014 un año sin lesiones para Messi.

El argentino tiene dos misiones que, a día de hoy parecen muy complicadas, y que sin embargo son viables única y exclusivamente porque Leo puede convertirse en protagonista de ambas, y cuando Messi rinde a su nivel no hay nada imposible como ya ha quedado demostrado en varias ocasiones. Los dos retos para el 2014 no son otros que conseguir ganar la Liga y la Champions League con el Barça y conquistar en Mundial de Brasil con Argentina. Como comentábamos, ninguna de las dos tareas será sencilla, incluso es complicado vaticinar cuál es a priori más difícil de llevar a cabo: El Barça no está en un momento de forma que le sitúe como favorito al título europeo, y la albiceleste tampoco entra en las quinielas como una apuesta fiable para levantar la Copa del Mundo. Pero la vuelta de Leo, y sobre todo si el argentino consigue recuperar su magia a tiempo, todo es posible.

En el club azulgrana, Messi llega de su recuperación de Argentina con algunas cuentas pendientes tanto dentro como fuera del campo. En el terreno de juego buscará recuperar el tiempo perdido para acabar la temporada con unos números más acordes a lo visto en las últimas campañas, mientras que fuera del césped aún tendrá que lidiar con cuestiones legales y contractuales, mientras resuenan aunque cada vez con menos intensidad los ecos de las portadas malintencionadas de los medios madrileños y el rifi-rafe con el vicepresidente económico Javier Faus.

Leo se tiene que centrar en lo que mejor sabe hacer, es más, en lo que es sin duda el mejor del mundo: Jugar al fútbol. De los problemas legales que se encarguen los abogados y de los contratos sus representantes. A Messi que le paren de marear con historias para no dormir y que simplemente le dejen dar patadas al balón, que es algo que nadie sabe hacer mejor en todo el planeta Tierra, siendo precisamente este hecho la causa de que muchos disparen en dirección al jugador cada vez que pueden. Es duro ver como el que ellos mismos autoproclaman “el mejor equipo de la Historia”, resulta que lleva años y años a la sombra de otro que se ha forjado gracias a la formación de unos jugadores jóvenes y el desarrollo de una filosofía de juego ligada a una manera de ver la vida: El fin NO justifica los medios, y en el campo hay que ganar pero jugando bien al fútbol.

Es tanta la rabia que han acumulado desde Madrid que hemos llegado a oir estupideces tan enormes como “el Barça juega aburrido” o “es que tanto toque ya cansa al espectador”. Eso sí, el día que Ozil hizo una pared con Cristiano todos esos mismos altavoces madridistas proclamaban a los cuatro vientos que el Madrid también sabía jugar al “tiki-taka”. Esta hipocresía elevada a un grado máximo ha llegado a afirmar que la selección española es el mejor equipo de la Historia del fútbol pero que, al mismo tiempo, el Barça juega aburrido, cuanto hasta un niño de alevines sabe que ambos conjuntos han venido utilizando prácticamente la misma estrategia en el campo, incluso llegando Del Bosque a copiar literalmente para la Selección el invento del “falso 9” con el que los blaugranas han venido jugando en los últimos años, por cierto, con un resultado tremendamente exitoso para el combinado nacional.

De la misma manera que desde la capital se han inventado mil y una mentiras para justificar lo injustificable, ha llegado el momento de volver a la carga, en esta ocasión contra Messi y justo en la antesala de la elección del Balón de Oro. Cuatro balones de oro seguidos para Leo son demasiados para los madridistas, que ya no saben que pueden hacer para que su “niño bonito” gane algún premio. La campaña desde Madrid a favor de Cristiano Ronado es de las de auténtica vergüenza ajena. El mismo jugador autoproclamándose el verdadero y justo ganador del trofeo este año y “también en los años anteriores” es de lo más ridículo que se ha visto en el fútbol en los últimos tiempos, sumado a la ampliación de plazo de votación que consumó la FIFA. Pero este asunto del Balón de Oro lo trataremos con más calma la próxima semana, con datos, estadisticas y valoraciones que dejan claro que si hay alguien que merece ser nombrado de nuevo el mejor jugador del mundo ese es Leo Messi. Mientras tanto, esperamos poder ver al crack argentino, aunque sea unos minutos ante el Elche en Liga este fin de semana, y que su recuperación se consume con éxito, porque con Messi al 100% hasta el irregular Barça actual se convierte en otro equipo diferente, mucho más especial y capaz de todo.

Marcelo Méndez Mingot

A Papá Noel se le olvida traer un central

Artículo de opinión sobre la actualidad del FC Barcelona

Si alguien pensaba que Santa Claus o los Reyes Magos iban a dejar en Barcelona al esperado defensa central para reforzar la plantilla de cara a lo que resta de temporada estaba equivocado, tal y como confirmó el vicepresidente Josep María Bertomeu

A los responsables de la planificación deportiva del F.C.Barcelona, principalmente al director deportivo, Andoni Zubizarreta y al entrenador, Gerardo Martino, se les ha debido olvidar una vez más incluir a un jugador para el centro de la zaga en su lista de deseos, a pesar de que hasta es más que evidente que el Barça tiene una de las peores defensas de los últimos años.

La línea defensiva está siendo, con diferencia, el talón de Aquiles del equipo, y esto se debe a varios factores que han venido a coincidir de manera bastante desafortunada: Piqué está muy por debajo de su mejor nivel y su estado de forma y concentración son preocupantes, Mascherano está inseguro y cometiendo errores imperdonables, el capitán Puyol no termina de alcanzar el nivel necesario para volver a ser el que era y Bartra, el mejor de todos ahora mismo con diferencia, no cuenta con la confianza del entrenador para ocupar una plaza en el once titular asiduamente.

Con este panorama, el conjunto azulgrana ha encajado 12 goles en 17 partidos de Liga, es decir, uno más que el Atlético de Madrid, y también ha recibido 5 goles en 6 partidos en la Champios League, lo que supone haber encajado de media casi un gol por partido en un grupo que era de los más sencillos de la fase inicial de la competición europea.

Aunque los datos vistos fríamente tampoco parezcan tan alarmantes, lo cierto es que existe una sensación de inseguridad defensiva cada vez que los rivales atacan al Barça que resulta inquietante. Además, muchos de los goles recibidos, más bien casi todos, se han debido a errores de bulto en la zaga azulgrana: O bien por fallos individuales, o de marcaje, o en los pases de balón, o incluso en la posición de los jugadores. 

Si Víctor Valdés no hubiera parado casi todo lo que te tiraban en este inicio de temporada podríamos estar hablando de una situación muy diferente, ya que pese a que el equipo no ha encajado una cifra desorbitada de goles, la verdad es que sí que recibe más disparos a puerta de los deseables.

El mercado de invierno, que está claro que no es el mejor momento para fichar, suponía sin emabargo en esta ocasión una bombona de oxígeno que podría haber servido para hacer el fichaje de un defensa central de garantías, una incorporación que se debería haber realizado el pasado verano por no decir que tenía que haber estado planeada incluso hace más de una temporada, porque todo el mundo sabe perfectamente cual viene siendo la situación de la defensa del Barça, los jugadores con los que cuenta y la carencia que hay en la zaga y que nunca se termina de arreglar. Las preguntas que quedan en el aire serían: ¿Esto sólo lo ven los socios y los aficionados? ¿No hay nadie dentro del club que se haya percatado todavía? ¿Cúal es el motivo real para no fichar a un central? Cualquier respuesta supone aventurarse, pero sinceramente parece que hay algo que no termina de funcionar como debiera y este asunto lo está evidenciando una y otra vez.

Este Barça, con la defensa actual y con jugadores como Xavi o Iniesta muy por debajo de su rendimiento habitual no puede aspirar a ganar la Champios League, es duro, pero es así. La Liga va a ser también muy complicada, y lo único que sigue salvando al conjunto en el campeonato nacional es que los destellos de calidad de algunos jugadores salvan un partido tras otro: Cuando no es Neymar era Messi, otras veces han sido los paradones de Valdés y el último partido fueron los 3 goles en 8 minutos de Pedro. Pero esa es la tónica, latigazos y destellos puntuales que, debido a la gran diferencia de plantilla con los rivales, permiten al F.C.Barcelona llevarse los tres puntos en la mayoría de los partidos. En Europa, la cosa cambia y mucho. Ahí afuera los equipos son cada vez más competitivos y cuentan con jugadores de una calidad también excepcional que pueden ganar un partido por ellos mismos.

Sólo queda encomendarse a “San Messi”. A estas alturas y sabiendo que no habrá refuerzos, la única circunstancia que puede cambiar todo a favor del Barça en cualquier partido es la presencia del argentino en el terreno de juego. Leo es el mejor del mundo y siempre ha marcado las diferencias, sobre todo en los partidos más importantes. Sin duda, hay algunas otras cosas que también serán importantes, como que Neymar mantenga su excelente nivel, que Xavi e Iniesta comiencen a recuperar el suyo habitual, que Víctor siga parando como lo venía haciendo hasta antes de la lesión o que Alba y Alves también vuelvan a ser los puñales en las bandas. Pero incluso con todo eso junto, el Barça va a necesitar que la defensa mejore para poder ganar la Copa de Europa. En una competición como la Champions, donde a partir de ahora el valor de los goles en campo rival suman doble en caso de empate, donde los mejores de Europa están cada vez más afinados, donde el más mínimo error te manda a casa por la vía rápida, la única manera de conseguir levantar el trofeo es teniendo también un nivel defensivo de notable a sobresaliente. Si la defensa no mejora y mucho su rendimiento actual, es imposible que este año los culés se lleven la copa a Can Barça.

Marcelo Méndez Mingot

Dos meses para mejorar

El cruce de octavos contra el City será muy exigente

El Barça tiene por delante justamente 60 días para mejorar en su juego, su confianza y su seguridad defensiva. Entonces, allá por mediados de febrero, los azulgranas tienen la que será la primera “final” de la temporada: El partido de ida de los octavos de final de la Champions League contra en Manchester City en el Etihad Stadium

El equipo que dirige Manuel Pellegrini está, hoy por hoy, un escalón por encima del F.C.Barcelona, y de hecho los “Citizens” volvieron a demostrar su gran estado de forma venciendo el pasado fin de semana al líder de la Premier, el Arsenal, por 6-3. Además, el Manchester City venía de ganar a domicilio y con el equipo suplente al Bayern de Guardiola, demostrando que este año no quieren que la Champions vuelva a convertirse en su gran fracaso como pasaba, temporada tras temporada, cuando Mancini entrenaba al equipo inglés.

A los grandes jugadores con los que ya contaban los británicos, como Yaya Toure, David Silva, Sergio Agüero o Vincent Kompany, esta temporada se han sumado caras nuevas que han conseguido aportar frescura, carácter y velocidad al equipo, como son las de Jesús Navas, Fernandinho o Álvaro Negredo. Es cierto que empezaron dubitativos, pero es un equipo en clara línea ascendente que, además, era sin ninguna duda el menos apetecible para los primeros clasificados de la fase de grupos en el cruce de la Champions.

Pero que nadie se lleve a engaño, el peor rival del Barça esta temporada no es el City, ni tan siquiera el Madrid o el Bayern. El enemigo más grande de los blaugranas, hoy por hoy, son ellos mismos, que siguen sin dar con la tecla que les haga jugar a un mejor nivel, con mayor velocidad, pases más rápidos, una presión más intensa y, sobre todo, una actitud, concentración y estrategia defensiva más eficiente. El Barça es un equipo demasiado vulnerable en defensa, que además se sigue estancando de vez en cuando en ataque y que está pasando por algunos contratiempos más o menos aleatorios que tampoco ayudan, como están siendo las lesiones o el bajo estado de forma de algunos de sus buques insignia.

En Liga el equipo sigue líder, empatado a puntos con el Atlético de Madrid. Los rojiblancos cada jornada que pasa se convierten aún más candidatos al título liguero, y es que los de Simeone podrán tener mejores o partidos pero saben perfectamente a lo que juegan. Eso mismo es precisamente lo que le falta al Barça: Tener un patrón de juego y basarse en ello, se gane o se pierda, pero a la vez demostrando que se confía en una manera de jugar y un estilo concreto como sucedía en los pasados años. Lo que no se puede hacer es tratar de jugar un partido a controlar el balón y, cuando el equipo empieza a calibrar, empezar a utilizar pases largos como si hubiera la necesidad de cambiar el juego de manera repentina. 

El Barça necesita utilizar más de un recurso en su juego, está todo el mundo de acuerdo, pero también es imprescindible saber cuándo, cómo y porqué utilizar esos recursos. No se trata de cambiar por cambiar, sino de cambiar para mejorar, por lo que el cambio debe tener sentido y estar bien ejecutado. Es cierto que en la Liga el equipo ha ido cosechando buenos resultados, y no es menos verdad que el equipo volvió a tener un rendimiento más que aceptable el pasado fin de semana ante un equipo peligroso como el Villareal, pero la tónica general ha venido siendo que los resultados y las victorias casi siempre han sido por la mínima, y una vez que vaya avanzando la temporada y el cansancio va haciendo mella se va a convertir en un problema, ya que cualquier pequeño error costará puntos en la carrera por el título.

La vuelta inminente de Messi y también la recuperación de Valdés incitan de nuevo a la esperanza. El equipo perdió dos partidos consecutivos al poco tiempo de caer ambos lesionados. Es vital que Leo vuelva a su mejor nivel, porque cuando Messi está bien toda la plantilla se siente más segura y afronta los partidos con mucha más seguridad en si mismos.

En las próximas 10 semanas, que es el tiempo que queda para que vuelva la competición europea, la recuperación de Messi tiene que haberse consumado al 100% en todos los sentidos para que el equipo recupere la sensación de que aspira a todo los títulos en juego.

A no ser que pase nada extraño en la Liga de aquí al mes de febrero, los octavos de final de la Champions League, que se jugarán a partido doble contra el Manchester City, van a ser un punto crucial en la presente campaña. Si el Barça llega bien en el campeonato liguero y consigue además superar la eliminatoria europea, las cosas se podrían empezar a ver de una manera diferente tanto dentro como fuera del vestuario, donde ahora mismo las impresiones parecen coincidir en indicar que el equipo no está al nivel que debería.

Si, por el contrario, el Barça llega al 18 de febrero sin mantenerse en la cabeza de la liga española y cae eliminado ante los ingleses en la primera ronda eliminatoria de la Champions, la temporada tomará una deriva negativa que podría acabar con un año sin títulos y con grandes dudas e incertidumbre en el club.

Está en las manos de los jugadores, los entrenadores y el resto del cuerpo técnico. El inicio de temporada, pese a la excepción de los buenos resultados en Liga, no ha sido tan esperanzador como se esperaba, sobre todo por el pobre juego del equipo en muchos de los partidos y por la debilidad defensiva. Es ahora o nunca. O el Barça empieza a mejorar de cara a lo que le queda por delante, o podríamos estar hablando de un año para olvidar. El parón navideño debe servir para que todos los implicados en este proyecto reflexionen seriamente sobre las cosas que se pueden mejorar y empiecen el 2014 con próposito de enmienda y con las fuerzas necesarias para poner al Barça donde se merece.

Marcelo Méndez Mingot

El Mundial por encima de todo

En año de Mundial el rendimiento de algunos jugadores no es el esperado

Esta temporada, las prioridades de los futbolistas más importantes del mundo cambian. Es año de Mundial, y eso significa que los mejores jugadores tienen en mente que, intentando hacer un buen año con su club, lo que resulta vital es llegar lo mejor posible al mes de junio, puesto que Brasil les espera para la cita más trascendental del año y una de las más relevantes de sus carreras

Es por ello que no es de extrañar que ya se esté hablando, quizá demasiado a estas alturas de temporada, de la cita mundialista. El propio Cristiano Ronaldo dijo públicamente hace unos días que no había visto el sorteo de los grupos del Mundial, que quedaba “muy lejos” y que no le importaba, pero sus palabras tan solo llevaron a confirmar lo que ya todo el mundo sabía: El portugués tiene en mente el Mundial grabado a fuego y así lo demostró en la repesca cuando celebró el pase de su Selección a la fase final como si fuera la final del torneo. Y es algo normal. Es muy lógico que los jugadores quieran estar preparados para la competición futbolística más importante del planeta, y más teniendo en cuenta que se disputa una sola vez cada cuatro años. También Leo Messi está en Argentina ultimando su recuperación de la lesión, con las miras puestas en la cita que lo podría consagrar, si es que todavía no lo ha conseguido, como el mejor jugador de fútbol toda la Historia.

Es humano, es normal, toda persona tiende a centrarse en lo más importante y, de alguna manera, infravalorar el resto, va ligado a la esencia de la especie humana. El único problema de que todos los jugadores estén tan centrados en el campeonato del mundo de equipos nacionales no es otro que la implicación de estos futbolistas en los clubes que les pagan la nómina pueda verse mermada.

En el Barça, como sucede en el resto de equipos de primerísimo nivel, el problema es si cabe más grave, ya que la mayoría de jugadores tienen opciones muy altas de ir al Mundial, y por lo tanto casi toda la plantilla tiene la cita de Brasil en la cabeza. Esto puede llevar a situaciones más tensas de lo habitual a la hora de que el técnico tenga que tomar ciertas decisiones. Como ejemplo podría ponerse a Xavi, un jugador que no pasa por su mejor estado de forma pero que, sin embargo, sigue siendo fijo en las alineaciones del F.C.Barcelona. Martino, el míster, sabe perfectamente que si quita a Xavi y el de Terrasa no juega con regularidad, muy probablemente no llegue a final de temporada con el rodaje y la confianza suficiente como para jugar con España en el once titular, puesto que además el mediocampo de la selección española es la posición con más candidatos: Busquets, Iniesta, Xabi Alonso, Cazorla, Cesc, Isco, y un largo etcétera de jugadores que pueden ocupar esa demarcación.

El dilema de “Tata” es complejo y en su primera temporada en el club blaugrana tiene que enfrentarse a una situación bastante complicada pero en la que debe recordar que lo más importante debe ser el club, por encima de todo y, por supuesto de todos. Hay varios jugadores de la plantilla del Barça que no están rindiendo al nivel deseado y las dos recientes derrotas han disparado las alarmas, entendiéndose por una amplia mayoría de la afición que el equipo necesita cambios que consigan mejorar su rendimiento actual.

No se trata de cortar cabezas, ni de buscar culpables. Es una cuestión práctica, si los jugadores no están en un buen momento de forma habrá que darle la oportunidad a otros que estén más “enchufados”. Ellos mismo, los futbolistas, son los primeros que entenderán el mensaje y que se “pondrán las pilas” para no perderse ni los partidos con el club, ni tampoco el Mundial. Si hay otros jugadores que simplemente se van dosificando o jugando a “medio gas” para estar frescos en junio y, mientras tanto, se les ve en el campo con una actitud inapropiada y en ocasiones hasta pareciendo que el partido no va con ellos, el entrenador no lo debe permitir.

En el Barça, cada uno de sus jugadores tiene que jugar como si fuera el último partido de su vida, se trata de una cuestión de honor y ética que el futbolista debe adquirir desde el primer día que se enfunda la camiseta azulgrana. Con jugadores como Messi no hay problema, el argentino es de los que no le gusta perderse ni los partidos de “solteros contra casados”. Otro que no supondrá ningún quebradero de cabeza en Neymar, quien en su primera temporada se está destapando como un jugador de una calidad excepcional, con ganas y “hambre” de triunfar en el Barça antes de jugar como anfitrión en su país el próximo año, y ayer lo volvía a demostrar echándose el equipo a la espalda y haciendo su primer hat-tick como jugador culé. El espíritu de Leo y “Ney” es el que debería contagiar al resto de la plantilla.

Sin embargo, quizá no resulte tan fácil con otros jugadores, que se encuentran ante su última oportunidad de jugar un Mundial. Además, España llega como defensora del título y eso hace que los jugadores nacionales se sientan todavía más ansiosos por disputar la competición internacional. Por estos motivos, la figura de Martino cobra si cabe más importancia. El técnico tiene la oportunidad de demostrar si es capaz de estar a la altura y ojalá lo esté.

Esta temporada tiene un significado muy importante para el socio y seguidor azulgrana, siendo la primera de la era post Guardiola-Tito. Lo que suceda este año tendrá claramente una repercusión importante en el club para las próximas campañas y es por ello que hay que estar más implicados que nunca, pese a que cueste un poco más que otras veces al tener la Copa del Mundo de Brasil 2014 tan cerca.

Marcelo Méndez Mingot

El Barça se enfrenta a su realidad

La segunda derrota consecutiva del equipo azulgrana ha hecho saltar todas las alarmas

La segunda derrota consecutiva del F.C.Barcelona conlleva el hecho irremediable de que el equipo se sitúe cara a cara consigo mismo, como si fuera en un espejo en el que verse reflejado tras meses donde las victorias le servían como el maquillaje perfecto para tapar las carencias que padece esta temporada

Estaba claro que las derrotas iban a llegar, no es una cuestión de oportunismo ni de ser agoreros, es que como dice el refrán “cuando el río suena, agua lleva” y el “río” llevaba sonando en los medios del entorno azulgrana desde que empezó la temporada.

El mismo entrenador del Barça, Gerardo “Tata” Martino, se ha venido asombrando de que, incluso ganando, el equipo recibiera críticas basadas en resaltar sus aspectos negativos más que los positivos. Ahora el míster ya conoce la razón: Los que opinan sobre el club son personas que llevan bastantes años vinculadas al mundo blaugrana y que, normalmente, saben de lo que hablan y tratan de poner la venda antes de la herida.

Además, como suele pasar en el fútbol, los problemas nunca vienen solos. Si se venía advirtiendo que el equipo básicamente tiene esta campaña una defensa muy endeble, su juego no es tan fluido como el de otras temporadas, la presión sobre el rival tampoco es la misma, en ocasiones peca de falta de motivación, concede muchas oportunidades de gol al rival y genera muy pocos disparos a puerta, ahora, a TODO ESO, hay que sumarle las lesiones que han dejado al equipo en cuadro, el bajo estado de forma de los supuestos líderes como Xavi o Iniesta, la falta de reacción desde el banquillo ante situaciones adversas y la mala suerte en momentos puntuales.

Y con este panorama, resulta que la ventaja que se tenía en Liga ha desaparecido y el Atlético ya vuelve a situarse empatado a puntos con los blaugranas, y en la Champions League todavía hay que asegurarse el primer puesto del grupo, algo que aunque parece sencillo no se va a conseguir cerrar hasta la última jornada de esta fase inicial.

Por otro lado, el debate del “fin de ciclo” es algo que está bastante manido. Lo que está claro es que este F.C.Barcelona no es el de Guardiola, algo ya se sabía. Dos derrotas no son el fin del mundo y no serían ni tan siquiera preocupantes de no ser por el aspecto que tiene el equipo. En lo positivo de la balanza casi únicamente estaban los resultados, pero eso también se ha estropeado. Sin Valdés salvando casi todo bajo palos y Messi marcando casi todo en la portería rival las cosas han cambiado y mucho. También está el factor suerte, ya que mientras antes siempre sucedía algo que beneficiaba al equipo en los momentos cruciales de los partidos, ahora esos instantes se decantan en contra de los intereses del Barça. 

Esto es precisamente el fútbol, un deporte donde “juegan” muchísimos factores a la vez e incluso así la suerte sigue teniendo un papel fundamental.

Afortunadamente, hay que destacar que la vuelta de Messi parece estar más cerca, al 10 del Barça ya se le ha visto incluso tocar balón en Argentina donde continúa con su recuperación, y también cabe resaltar el retorno de Jordi Alba que ya se entrena con el grupo. El lateral izquierdo se había convertido en una de las piezas claves del equipo titular y sus dos lesiones desde septiembre le han impedido jugar todo lo esperado.

En lo que queda de año, es decir, el tiempo que presumiblemente le queda al Barça para recuperar a Messi y Valdés, el conjunto azulgrana tiene 5 partidos que jugar: Se tiene que enfrentar al Cartagena en los dieciseisavos de la Copa del Rey (ida y vuelta), y además otros 3 que van marcar el rumbo del equipo en 2014, Villareal y Getafe en Liga (dos partidos complicados a priori) y el Celtic de Glasgow en la Champions, donde hay que certificar el primer puesto del grupo para evitar un cruce más complicado en la siguiente ronda.

Es el momento de reaccionar ante todo lo “posible”. La plantilla no se puede cambiar, por lo menos hasta el mercado de invierno donde se podría incorporar algún jugador. Por lo visto, sería MÁS que aconsejable reforzar al menos la defensa con algún fichaje. Sin embargo, el equipo debe sacar la casta y la raza ante esta situación complicada, la primera “mini-crisis” de Martino como entrenador del Barça. Y es precisamente el míster quien debe dar el primer paso hacia el cambio de rumbo tomando decisiones: Seguramente algunas sean difíciles de tomar e incluso antipopulares, pero “Tata” no puede seguir con un inmovilismo y continuismo (en el peor de los sentidos) que está llevando al equipo a tomar una deriva cuanto menos peligrosa.

Marcelo Méndez Mingot

Así no, Barça, así no

El Barça perdió en Amsterdam el primer partido de la temporada

El F.C.Barcelona sufrió el pasado martes la primera derrota de esta temporada en partido oficial. Los azulgranas se vieron superados por el Ajax, un equipo que no tiene, ni de cerca, la calidad o el presupuesto del conjunto culé

El partido venía marcado por las bajas en el equipo que entrena “Tata” Martino, sin embargo, las ausencias no pueden ni deben servir como excusa para una derrota como la sufrida en el Amsterdam Arena por 2-1, ya que lo que se echó de menos fue la actitud del conjunto como bloque, más que la presencia de uno u otro jugador en concreto.

No se puede ir a jugar en la Champions League pensando que el partido está ganado antes de bajar del autobús, ni siquiera ante rivales tan inferiores como el Ajax. El problema de la falta de actitud fue precisamente el que privó al equipo de obtener mayores éxitos en las dos últimas temporadas, como muchos de los jugadores reconocieron públicamente antes de que empezara la actual campaña. Aún así, parece que los jugadores no han aprendido la lección todavía y eso es bastante peligroso a estas alturas de la competición.

Está claro que el Barça llevaba una racha de 20 partidos sin conocer la derrota, lo que tampoco es algo normal o que deba darse por lógico ya que, aunque los blaugranas tienen un potencial superior al del resto de los equipos a los que normalmente se enfrenta, el fútbol es precisamente el deporte más grande porque un mal día puede tenerlo cualquiera y, además, cualquier equipo te puede ganar si le sale el partido perfecto. 

Pero el problema va más allá de perder o de ganar. La principal preocupación es que un equipo muy “normalito” sea capaz de dominarte con la claridad y de la manera tan apabullante que lo hicieron los holandeses en los primeros 45 minutos del partido. ¿Qué va a pasar cuando juguemos contra Bayern, Dortmund, PSG o incluso contra Arsenal o Atlético? Ahora mismo el Barça está lejos de los mejores, sobre todo a nivel defensivo y de competitividad, sigue estando por debajo de lo mínimamente necesario para optar a ganar la Champions.

Hay que seguir siendo optimistas, no vale la pena caer tan pronto en un pesimismo exagerado por haber perdido un partido, pero precisamente esto debe servir de toque de atención para empezar a cambiar cosas y, porque no, para pensar si valdría la pena adquirir algún refuerzo de cara al mercado de invierno. El periodo invernal nunca fue el más adecuado para hacer fichajes importantes, pero parece evidente que un “parche” defensivo debería ser algo prioritario en caso de que se quiera aspirar a ganar los tres títulos: Liga, Champions y Copa del Rey. Mascherano y Piqué son una pareja que no funciona por mucho que Martino se empeñe en utilizarlos como fijos, teniendo además la mala fortuna de contar con un Puyol que sigue sin estar en su mejor estado de forma.

Por otra parte hay dos cosas que durante esta temporada ya han quedado de manifiesto: El equipo tiene que jugar más rápido y hay que llevar mucho cuidado con los pocos rivales que plantean el partido para disputarle la posesión del balón al Barça. El ejemplo más claro es, precisamente, el partido ante el Ajax, donde una vez más se pudo comprobar que los azulgranas sin el balón en su poder sufren muchísimo más que cualquier otro equipo europeo, ¿por qué? Muy simple, porque el Barça no está acostumbrado a no tener la posesión. Pero claro, aquí radica uno de los principales problemas, y es que equipo como Bayern, Arsenal o incluso Real Madrid pueden llegar a disputarle la posesión, y si a eso le sumas la calidad individual de las plantillas de esos equipos, el problema puede convertirse en mayúsculo.

Por cierto que está muy bien que los jugadores entonaran el “mea culpa” después del partido del pasado martes, aunque es bastante irónico que el primero en hablar sea Gerard Piqué para decir que “nos ha faltado actitud”, porque habrá que suponer que habla principalmente de él mismo y de su tónica durante toda la temporada.

El entrenador, Martino, tiene bastante trabajo por delante, debe sacarse de la manga nuevas fórmulas para incentivar a muchos jugadores que lo han ganado todo en el mundo del fútbol, una ardua tarea para el míster argentino. Además, también tiene que conseguir que el equipo juegue mejor, que siga ganando y que no se pierda la actitud en ningún momento. En ocasiones parece que las tareas se le van acumulando en su libreta a “Tata”. Es de suponer que el míster anotó que no puede hacer todos los experimentos el mismo día: Dejar a Busquets fuera pese a las bajas e intentar darle la vuelta al partido metiendo como sustitutos a tres canteranos, dos de ellos debutantes en la competición europea, son demasiadas filigranas a la vez. Había bajas, sí, pero también otras opciones diferentes como, por ejemplo, meter a Bartra de central y subir a Masche al centro del campo a la posición donde ha estado jugando toda su carrera deportiva antes de llegar a Barcelona. Iniesta también podría haber pasado al extremo dejando a Neymar como delantero centro y a Cesc por detrás en la mediapunta. Este Barça tiene miles de recursos y, al igual que Guardiola cambió 4 veces su esquema para ganar al Dortmund el pasado fin de semana, el técnico blaugrana debe comenzar a reaccionar con más decisión ante las situaciones que ocurren en el campo.

Mientras tanto, la mayoría de socios y aficionados siguen esperando con impaciencia la vuelta de los dos jugadores más determinantes del equipo: Uno es el de siempre, el mejor del mundo, Leo Messi, y el otro es el salvador en la portería, Víctor Valdés. Sin ellos, el Barça es mucho más débil y no sólo por calidad, sino porque el carácter de ambos es incuestionable. El argentino se encarga de marcar casi todos los goles y el guardameta es quien se ocupa de parar los tantos del equipo rival.

Marcelo Méndez Mingot

El Barça se pone a prueba

El equipo azulgrana atraviesa la situación más delicada de esta temporada en cuanto a los lesionados

Las lesiones de Leo Messi y Víctor Valdés, junto a las bajas de Jordi Alba y Tello, así como las molestias que sufren Xavi y Dani Alves, dejan al equipo en la situación más delicada de esta temporada en cuanto a la situación de la “enfermería”

Los próximos partidos de Liga y de Copa del Rey van a ser vitales para comprobar si el equipo tiene un “fondo de armario” realmente adecuado que le permita seguir en la buena racha de resultados en la competición liguera y empezar con buen pie la copera. Además, es el mejor momento para dar oportunidades a los que han venido siendo menos habituales en este comienzo de campaña, y también una oportunidad excelente para reivindicarse y ganarse más minutos e incluso, porque no, conseguir una plaza en el once inicial.

El principal problema, además del amplio número de jugadores afectados por problemas físicos, es que dos de ellos, Messi y Valdés, están siendo probablemente los más importantes del equipo esta temporada junto con el brasileño Neymar.

Como se ha comentado en otras ocasiones, Víctor no sólo está siendo el mejor del equipo sino que está en el mejor momento de toda su carrera deportiva. Por ello, no es de extrañar que el portero azulgrana tenga gran parte de “culpa” de la situación de privilegio en la Liga, donde el Barça es líder gracias a los más de 6 puntos que Valdés ha salvado en los últimos minutos de los encuentros con paradas realmente increíble que habrían supuesto empatar o incluso perder partidos que finalmente se acabaron ganando. Por otra parte, y aunque está claro que es un elemento muy importante del vestuario, Pinto no es el jugador que más seguridad genera.

Por su parte, Leo está teniendo una temporada rarísima, con las lesiones como obstáculo para alcanzar su mejor nivel, pero reaccionando ante las adversidades como sólo él sabe y puede hacer. De hecho, pese a todos los contratiempos que ha sufrido el argentino, el 10 del Barça ha marcado 14 goles en 16 partidos, ¡y eso que está mal! Ahora todos los focos están puestos sobre Messi, todos esperan su vuelta a los terrenos de juego como “agua de mayo” y, aunque se dice que no podrá jugar en lo que resta de año, Leo es especialista también en recuperarse antes de tiempo.

Jordi Alba también es un pilar básico y este año tampoco ha podido jugar todo lo que debía. Es importante que se recupere cuanto antes, la banda izquierda no es lo mismo sin él, ya que además de su importante labor defensiva, es un “puñal” cuando pasa del centro del campo.

En cuanto a los jugadores que deben reivindicarse en esta situación cabría mencionar a Cesc Fábregas, quien ha tenido algunos partidos brillantes pero tampoco ha terminado de conseguir la regularidad necesaria para ganarse un puesto fijo en el equipo. No debe ser fácil para Cesc, se encuentra en la línea más competida del equipo, el centro del campo. Mientras Xavi, Iniesta y Busquets sigan pujando por los lugares del mediocampo, jugar como titular en el F.C.Barcelona será una misión casi imposible para cualquier otro jugador.

Precisamente Iniesta es otro de los que se debe esmerar más. El de Fuentealbilla es uno de los buques insignia de este Barça. ¿Estará afectando en su rendimiento las negociaciones de su contrato? Siempre quedará esa duda, y más ahora que ha transcendido que Andrés podría haber exigido la vuelta del fisioterapeuta Emili Ricart como condición para renovar. Desgraciadamente, el Barça como entidad no puede ni debe hacer concesiones en este sentido. Si los jugadores comienzan a exigir “fichajes” de otros jugadores, entrenadores o personas del cuerpo técnico para seguir en el club, se abriría una veda que sólo llevaría al caos. Las decisiones las tienen que tomar los responsables en cada parcela sino, en lugar de un club de fútbol, la entidad se convertirá en una “república bananera” donde cada jugador podría exigir lo que quisiera y eso no sería conveniente. Imagínense que hubiera otro jugador ahora que exigiera que Ricart no volviera al club para renovar, el lío estaría servido.

Quien a buen seguro también tendrá más oportunidades en los próximos partidos será Pedro. El canario sigue rindiendo más que aceptablemente cada vez que tiene la ocasión. En el último partido de Liga volvió a marcar un auténtico golazo ante el Betis en el Benito Villamarín. Pero la competencia con Alexis, quien también está a un nivel espectacular, y con Neymar, están provocando que Pedrito juegue menos minutos de los que se presumía a principios de temporada.

Sin Messi en el campo por lesión, es el momento perfecto para ver a Neymar, Alexis y Pedro juntos en la delantera azulgrana. Incluso se podría probar intercambiando al brasileño y al chileno como delantero centro durante los partidos, puesto que ambos tienen olfato goleador y disfrutan jugando en esa posición.

La cuestión es que va a haber que innovar, los problemas suelen agudizar el ingenio y ha llegado el momento de que el “Tata” Martino demuestre que es capaz de gestionar una plantilla que tiene tantas opciones como recursos, y que ahora deben exprimirse al máximo para seguir en lo más alto de la clasificación liguera y para pasar los dieciseisavos de la Copa de Rey.

Marcelo Méndez Mingot

¡Messi también es humano!

Cuatro lesiones en los últimos ocho meses han hecho saltar todas las alarmas

Messi está pasando su peor racha de lesiones desde que empezó a jugar a fútbol. 4 percances en tan solo ocho meses han hecho saltar todas las alarmas

Tanto en el F.C. Barcelona, que tiene por delante una temporada donde el crack argentino debe ser de nuevo el máximo protagonista, como en la selección nacional de Argentina, donde tienen también todas las esperanzas puestas en Leo para que sea quien lidere a la albiceleste en el Mundial de Brasil el próximo año, la precupación es máxima.

Aunque en la mayoría de las ocasiones no lo parezca, Leo también es humano. Ríe, come, duerme, pero también llora, sufre y… se lesiona. Debido al impresionante momento de forma, tanto físico como mental, de Messi en los últimos años, parece que nadie se acordaba de que Leo también es un ser humano que, además, ha tenido suerte en los últimos años con las lesiones. A pesar de que ahora hay quien asegura que todo este capítulo se debe a cambios en la preparación física desde que se fue Pep Guardiola, lo cierto es que si un jugador con la carga de partidos que soporta “la pulga” no se ha lesionado durante varios años, hay también un componente importante de fortuna. Ni los deportistas mejor preparados físicamente o los más completos en esta faceta se libran de tener lesiones. Un mal movimiento, una caída, una entrada a destiempo cuando el cuerpo no está preparado para recibirla, en cualquier momento, un jugador profesional puede tener una lesión, de hecho, por esta misma razón es por la que existen los multimillonarios seguros para deportistas de elite, de los que últimamente tanto se ha hablado en prensa.

En el caso de Leo, esta vez parece que se trate de algo así como un “mal fario”, puesto que están llegando todas muy seguidas. Desde luego, los médicos del Barça tendrán que estudiar si la preparación del 10 del Barça fue (en pretemporada) y está siendo la más adecuada para que Messi esté a un nivel físico que le prevenga de tener este tipo de contratiempos tan frecuentemente.

Ahora más que nunca, la situación actual del jugador da la razón a aquellos que piensan que Leo debería ser sustituido en más ocasiones, que su ansia de quererlo jugar todo, fuese cual fuese el marcador o las circunstancias, al final acaban pasando factura. Incluso esta misma temporada hubo algo de polémica una de las veces que fue sustituido por Martino antes de acabar el partido, pero una vez más queda demostrado que los entrenadores cuando hacen algo, en la mayoría de las ocasiones, es por alguna razón. Preocupa un poco más escuchar al técnico blaugrana decir eso de “no sabemos qué le pasa a Messi”, pues ya debería haberse puesto más de uno y de dos a averiguarlo sin demora.

En el lado positivo de la balanza, si es que puede sacarse algo positivo del número 1 mundial, está la respuesta que ha tenido el equipo cuando Leo no ha podido jugar. La llamada “Messidependencia” es algo que por el momento no parece ser un problema real. Sin embargo, esto no quiere decir que el Barça sea el mismo equipo con Messi o sin él. Leo es el líder natural y además el mejor jugador del mundo y eso se nota a la hora de jugar los compromisos más importantes y complicados de la temporada, donde él siempre ha sido determinante con sus goles y también con su manera de jugar.

Las lesiones de Messi tienen también que servir para que se valore, si cabe aún más, todo lo conseguido por el jugador durante los últimos años, donde ha estado rindiendo a un nivel inalcanzable para el resto de jugadores y sin tener apenas problemas físicos que le apartaran del campo para hacerle más terrenal.

Con la ceremonia del premio individual más importante del planeta a la vuelta de la esquina, es obvio que la racha de lesiones ha llegado en el peor momento ya que, aunque no debería ser así, en muchas ocasiones se mira el momento actual de los jugadores a la hora de votar en lugar de su trayectoria en los últimos doce meses. Las casas de apuestas ya no ven favorito a Messi, un lugar que ocupa el francés Ribery en estos momentos. Por otra parte, Cristiano Ronaldo está también en uno de los mejores momentos de su carrera deportiva, sobre todo en cuanto al aspecto goleador. Pero gane o no el Balón de Oro, Messi sigue siendo el mejor jugador del mundo hasta que se demuestre lo contrario. Si se valora la calidad y los números globales individuales, Leo tendría que volver a coronarse como el mejor, aunque quizá en esta ocasión sea la vez que sus rivales le sigan más de cerca debido precisamente a los problemas físicos.

Por suerte, a Leo le queda mucho fútbol por ofrecer y muchos Balones de Oro que ganar: Superará las lesiones y volverá a ser el que era, no hay duda de ello. Algunos creen que psicológicamente puede andar “tocado” tras estas lesiones, aunque esto debe preocupar más bien poco ya que, si hay algo que ha demostrado Messi en su carrera, es su fortaleza psíquica para sobreponerse a todo tipo de situaciones, también por eso es el MEJOR.

Marcelo Méndez Mingot

Martino y el “entorno”

El técnico argentino comienza a decubrir el famoso "entorno" del Barça

El entrenador del Barça ya ha cumplido 100 días al frente del equipo y, a juzgar por los resultados, la valoración de sus primeros meses como capitán del barco azulgrana debe ser positiva. Eso no quiere decir que no haya aún aspectos que se puedan corregir o cuestiones que puedan ser claramente mejorables

Sigue empeñado el míster argentino en enfadarse ante las críticas que recibe de la prensa o de lo que en Can Barça se vino a denominar el “entorno”. Parece que “Tata”, pese a que reconoció que cada vez va siendo más consciente, todavía no ha terminado de entender que la grandeza del F.C.Barcelona tiene también sus partes menos agradables como la presión mediática a la que está sometida el equipo y la filosofía casi única en el mundo de ver el fútbol como un deporte donde el fin no justifica los medios, vamos, que hay que ganar pero jugando bien, tratando bien el balón, porque es lo que lleva intrínsecamente arraigado el sentimiento barcelonista desde siempre.

Martino dijo con ironía que el Barça “también está en crisis” cuando se le preguntaba por el estado actual del Milán. El míster es listo, esto es algo que nunca lo habría dicho tras empatar dos partidos seguidos hace dos semanas, y que se ha reservado para poder sacarlo tras encadenar otras dos victorias seguidas, siendo además la primera de ellas en el Clásico contra el Madrid.

Es evidente que, a nivel de resultados, el Barça sigue sin haber perdido ni un solo partido oficial desde que empezó la temporada, por lo que hablar de crisis de resultados es injusto. Dicho esto, hay que reconocer que hay 2 cosas que no terminan de funcionar como le gustarían al socio y aficionado blaugrana: El juego del equipo y la línea defensiva.

El juego del Barça, a estas alturas de la temporada, es mucho menos sólido y brillante que en las pasadas temporadas por esta época. Está claro que la llegada del nuevo entrenador, con conceptos diferentes a los implantados por Pep-Tito, tiene una gran incidencia en este sentido, pues el equipo sigue tratando de adaptarse y asimilar la nueva forma de trabajo y la idea táctica que ha traído Martino. Pero eso no debería influir en que la velocidad del equipo, que se muestra muy espeso y con un ritmo de juego realmente pausado, lo que se traduce además en resultar muy previsibles.

En cuanto a la defensa hay poco más que decir que no se sepa, pues todo el mundo sabe ya que no funciona como debería. El problema comienza por la presión de los jugadores de la delantera y el mediocampo, que tiene poco que ver con aquella presión asfixiante y tan efectiva que se llevaba a cabo en los mejores años de Guardiola. Pero eso no quita que la decisión de renunciar a fichar a un central haya sido una de las peores decisiones que se recuerdan en los últimos años en materia de planificación deportiva. El equipo va muy corto de jugadores de corte defensivo y los que hay tampoco están dando la talla. Al bajo estado de forma de Piqué se le ha sumado los errores de las últimas semanas de Mascherano, con lo que la situación sigue siendo preocupante. La vuelta de Puyol, quien está jugando a un nivel decente, tampoco parece la solución a un mal que puede convertirse en lo más negativamente determinante de la temporada.

Mientras tanto, parece que lo que más interesa en la Secretaría Técnica es fichar a un “9” en lugar de reforzar la defensa. Hay quien sigue sin apreciar que el problema no está en la delantera, a pesar de que también se pueda mejorar en ataque, sino que el punto débil es que el Barça encaja demasiados goles, y cuando no los encaja es a cambio de sacrificar su juego de ataque para retrasar la posición de más jugadores, como sucediera antes el Real Madrid.

Martino está en su derecho de pensar que hay “opiniones interesadas” en contra del equipo (que las hay, por supuesto que sí). Pero “Tata” también debe saber que las opiniones que proceden de los medios “afines” suelen ser bastante proclives a intentar ayudar al equipo y a prevenirle ante lo que puede pasar. Como bien dice el refrán “quién bien te quiere, te hará llorar”, y lo que está claro es una cosa, le guste o no al entrenador del Barça: Si el equipo no mejora el nivel, tanto de juego como defensivamente, este Barça no llegará muy lejos en la Champions League y le costará levantar el título de Liga.

En España, en la Liga, el equipo va liderando el campeonato con buenos resultados y también con fortuna, así como con los aciertos infinitos de Víctor Valdés, el buen estado de forma de Neymar y los destellos iniciales de Messi. Quizá por todo esto, sumado a la clara superioridad del Barça sobre los conjuntos de la zona media-baja, puedan acabar proclamándose campeones, aunque tampoco va a ser sencillo si no se mejora pronto.

En Europa es aún más complicado, pues los equipos más fuertes del continente están demostrando una solidez que está a años luz del F.C.Barcelona actual. ¡Y que más les gustaría a los socios, aficionados, simpatizantes y periodistas azulgranas que esto fuera muy diferente y se estuviera hablando un año más de un equipo perfecto! Pero hay veces que no se puede obviar la realidad ni mirar para otro lado, y vale la pena siempre más prevenir que curar. El mejor Barça está todavía por llegar, por lo menos, se le sigue esperando.

Marcelo Méndez Mingot

Barça-Madrid: Impresiones de un Clásico atípico

Artículo de opinión sobre el partido FC Barcelona-Real Madrid

El primer derbi de la temporada entre Barça y Madrid fue el partido más extraño de los que se han disputado en los últimos años entre ambos equipos

El Barça llegaba con dudas, tras dos empates seguidos ante Osasuna y Milán, y el Real Madrid tampoco se encontraba en su mejor momento ya que, pese a los buenos resultados conseguidos en los partidos anteriores al Clásico, la crisis de juego e identidad de los madridistas viene siendo una constante desde que comenzó la temporada.

Para comenzar, ninguno de los dos entrenadores fue cien por cien fiel a su juego, ni tampoco a su idea de lo que debe ser la táctica habitual de sus equipos, y eso es algo que se pudo comprobar nada más conocer los onces iniciales. “Tata” Martino sacó de inicio a Cesc, algo que con Messi en el campo no había sido muy habitual hasta entonces, ya que ambos jugadores actúan en demarcaciones parecidas, lo que se vendría a llamar el “segundo o falso delantero”. Sin embargo, en esta ocasión el míster azulgrana pretendía que Fábregas se convirtiera además en un mediocampista defensivo más cuando el Madrid tuviera la posesión, con lo que en algunos momentos del partido, como ya pasó por ejemplo contra Osasuna, el dibujo del equipo estaba mucho más cerca de un 4-4-2 que de un 4-3-3. También Ancelotti cambió su manera de pensar, el italiano si cabe más radicalmente, introduciendo a Sergio Ramos de mediocentro defensivo, un experimento que ha sido muy criticado, sobre todo tras comprobar que no dio el resultado esperado, y que el sevillano estuvo perdido en una posición donde no ha actuado casi nunca a lo largo de su carrera.

Los cambios en las alineaciones se vieron reflejados claramente en el terreno de juego. El Barça jugó con más precauciones defensivas de lo habitual, con una buena presión en la primera parte sobre el Madrid, pero en la segunda mitad defendiendo mucho más atrás de lo que normalmente hace el equipo. El Madrid fue lo que suele ser ante el Barça: Un equipo encerrado atrás que espera las embestidas de los azulgranas para tratar de sorprenderles al contraataque, si bien es verdad que en los segundos 45 minutos tuvieron más el balón en su posesión, algo que fue facilitado por lo anteriormente comentado, un Barcelona defendiendo más cerca de su propia área.

Partido extraño, lento, muy táctico, pero poco vibrante. Los rivales se estuvieron estudiando todo el tiempo, dejando pocos espacios. Estaba claro que esta vez sí que iba a ser cosa de genialidades, sólo los destellos de calidad y la suerte decantarían la balanza hacia un lado o el otro. Neymar primero, y Alexis después fueron quienes pusieron la magia para que el Barça se llevara el Clásico.

Sin embargo, lo que sigue siendo una constante son los postpartidos, sobre todo si el Madrid pierde. De nuevo los blancos, que son los que MENOS se pueden quejar de los arbitrajes otra temporada más, no supieron encajar la derrota y culparon al colegiado. Hablan de un penalti de Mascherano a Cristiano Ronaldo que todo el mundo, incluso desde foros barcelonistas, ha reconocido como claro. Lo cierto es que, tras ver la repetición más de 30 veces, lo que es indudable es que Cristiano está esperando el más mínimo contacto para tirarse dentro del área. Es discutible si la fuerza del empujón del “jefecito” es suficiente o no para señalar la pena máxima, pero tanto como decir que el penalti es “claro”, pues tampoco parece que sea tan evidente como a algunos les gustaría. De la supuesta mano de Adriano dentro del área no vale la pena ni hacer un comentario, ya que el brasileño la tiene apoyada en el suelo y es el balón el que le golpea a él.

Pero, ¿y en el área del Madrid? ¿Hubo allí algún penalti que se dejara de pitar contra el Barça? Pues sí, y además fueron 2. El primero es el pisotón de Pepe a Cesc por detrás, sin posibilidad de alcanzar la pelota. Y el segundo, del que nadie habla, es un manotazo de Pepe a Dani Alves en un salto disputando un balón aéreo. Aquí está el video de la jugada por si alguien no se acuerda del lance:



Lo que ocurre es que el barcelonismo, por suerte, no se pasa el día pensando en los arbitrajes, ni en la jugada que no se pitó en su contra, y además utilizándolos como excusa cuando pierde un partido, algo que, desde que lo implantó Mourinho se ha convertido en la tónica habitual del Real Madrid.

Es bastante triste que, el equipo más caro del mundo, no tenga otra manera más honesta de justificar su mal juego y su escaso rendimiento. Y, por cierto, que no intenten vender estos días a Cristiano ni como víctima, ni como persona ejemplar. El portugués es un grandísimo jugador de fútbol, uno de los mejores, y Blatter se ha equivocado. Pero Cristiano, como persona muestra en demasiadas ocasiones, tanto dentro como fuera del campo, unos valores que no son precisamente ejemplares.

Marcelo Méndez Mingot

Dudas antes del Clásico

El Barcelona ha cosechado dos empates justo antes del clásico contra el Real Madrid

Tras ganar todos los partidos de Liga y Champions disputados hasta el momento, el Barcelona ha cosechado dos empates seguidos en los dos partidos que tenía que disputar justo antes del “Clásico” ante el Real Madrid del próximo sábado

El equipo sigue invicto en competición oficial, algo que no deja de ser positivo, pero fue incapaz de doblegar a Osasuna en el Reino de Navarra y al Milan AC en San Siro, en dos encuentros que fueron bastante parecidos y donde se volvió a echar en falta alguna táctica diferente que permita al equipo crear más ocasiones y anotar más goles cuando los rivales se encierran y juegan con los 11 jugadores como defensas.

Se suponía que las nuevas medidas y cambios en el juego del Barça que estaba implantando “Tata” Martino iban encaminadas a ese fin: Generar más peligro ante la meta rival cuando el equipo se estanca ante las defensas estáticas y pobladas de los oponentes. Sin embargo, en estos partidos no ha habido ninguna solución que se haya aplicado, y lo peor, tampoco se ha visto al equipo con intención de aplicar nada diferente, es decir, que otra vez tanto ante los pamplonicas como ante los milanistas, el conjunto blaugrana se chocó de frente ante los zagueros rivales sin más recurso que el pase corto, lento y sin peligro que no suele acabar en una oportunidad de gol clara.

Esta semana la televisión inglesa Sky Sports está haciendo un repaso de los “Clásicos” Barça – Real Madrid disputados en los últimos años. El pasado martes fue el turno de repetir en el canal deportivo británico el derbi liguero de la temporada 2010/2011 en el Camp Nou, aquel partido en el que el F.C.Barcelona de Pep Guardiola le endosó un 5 a 0 al Madrid de José Mourinho. Viendo de nuevo aquel partido donde al Barça le salió todo bien y el Madrid no tuvo su día, es cierto que hay algo que, por lo menos en aquel partido en concreto, ha cambiado muchísimo con respecto al Barça actual, y no es otra cosa que la velocidad de circulación del balón. 

Por aquella época, los Xavi, Iniesta, Villa, Piqué y demás jugadores de la plantilla hacían los pases a una velocidad realmente rápida. Parecía que hubieran puesto una norma donde se le prohibía al jugador tener el balón más de 3 segundos en su posesión a no ser que fuera para regatear uno contra uno o para posicionarse y chutar a portería. Y es que, precisamente, ese ha sido el principal error del Barça en estos dos últimos partidos donde no se ha conseguido la victoria. El equipo ha estado muy espeso, con una especie de miedo a perder el balón que les hace a todos los jugadores mantenerlo eternamente en su posesión hasta que ven a alguien a quien pasar sin arriesgar lo más mínimo. La pregunta es si ese miedo a perder la posesión puede estar propiciado por el mismo subconsciente (o incluso el propio conocimiento) de la plantilla de que, evidentemente, cada vez que se sufre un contraataque la jugada acaba en una pesadilla, o en gol en contra o en ocasión muy clara para el rival. El error defensivo del martes ante los “rossoneros” no es más que la enésima constatación de un hecho contrastado: La línea defensiva no está al nivel del resto del equipo.

Tampoco la presión es la misma, y como sucediera la temporada pasada, se le deja demasiado tiempo a la defensa rival para pensar y avanzar libremente cuando tiene el balón. Éste sigue siendo el otro aspecto en el cual hay que seguir trabajando para recuperar la intensidad defensiva de otros años.

Pero cuando el Barça tiene la posesión, que es el 70% de cada partido, es cuando hay que mejorar urgentemente porque sí hay jugadores para ello. Desde luego, si el equipo no es capaz de jugar más rápido cuando tiene el balón en su poder es IMPOSIBLE ganar el derbi de dentro de 48 horas. Pero es que si no son capaces de tocar la pelota con más velocidad tampoco pueden ser aspirantes a una competición como la Champions League, donde hay ya varios equipos que hacen un fútbol mucho más rápido, directo y efectivo que el del Barça, y a los que no se les ganará jugado “a ralentí”.

Sin embargo, hay algo que invita al optimismo para el Clásico del sábado, y es que el Real Madrid tampoco está en su mejor momento. Ancelotti sigue sin dar con la tecla adecuada para que su equipo genere buen fútbol, sin embargo, la velocidad de algunos de sus jugadores lo siguen haciendo un rival más que temible. También sufre el Madrid en defensa más de la cuenta esta temporada, con lo que el derbi se puede convertir en un festival de goles. O quizá volvamos a ver un Madrid encerrado atrás como solía hacer Mourinho cuando entrenaba a los blancos, de hecho, poco o nada ha cambiado el estilo de juego de los madridistas con la llegada del entrenador italiano.

En cualquier caso, volverá a ser un partido especial, más si cabe por ser el primero de Martino y Ancelotti como técnicos de Barça y Madrid respectivamente, así como el primero para Neymar y Bale. Si el Barça sale victorioso volverá a ponerse a 6 puntos de su máximo rival y seguirá conservando el liderato. En caso de empatar todo seguirá igual, a 3 puntos, y en caso de caer derrotados se pondrían ambos equipos empatados en la tabla de clasificación, lo cual sin ser una catástrofe sí que sería como un volver a empezar de cero.

La afición azulgrana confía en la victoria pasado mañana, pues el Camp Nou siempre suele inclinar la balanza en favor del equipo en los partidos especiales como éste. Una lástima lo del empate cosechado en Pamplona en la última jornada liguera, porque incluso la renta se podría haber ampliado a 8 puntos en caso que el Barça gane el derbi. Pero eso ya es pasado, y lo que ahora importa es de nuevo el presente y sobre todo el futuro. Y el futuro se llama “PARTIDAZO A LA VISTA”.

Marcelo Méndez Mingot

El año de Víctor Valdés

El portero del Barça está protagonizando la mejor temporada de toda su carrera

El portero del Barça está realizando la mejor temporada de su vida deportiva justo en el año que ha anunciado que será el último que juegue en el club azulgrana

Valdés lo tiene claro, cuando acabe la temporada se irá a otro equipo, casi seguro de otra liga, donde pueda experimentar nuevas sensaciones y experiencias como jugador profesional. Parece que el Mónaco podría ser uno de los destinos en los que el futbolista tiene puesto su interés, aunque si sigue al nivel de forma actual, el equipo francés se le va a quedar bastante pequeño.

Es curioso, sin embargo, que ambas cosas coincidan, su último año en el club junto a sus mejores momentos bajo los palos. Y las principales razones son dos por encima de otras, que por supuesto también influyen: Madurez (deportiva y personal) y una motivación extra generada por su enfado con el presidente Rosell.

Y es que el caso de Víctor es uno de esos curiosos desde sus inicios. El guardamenta blaugrana ha tenido altibajos a lo largo de su trayectoria, donde cabe resaltar una estabilidad notable en las útlimas campañas donde ha ido mejorando en lo que eran sus puntos débiles y convirtiéndose cada vez en un portero más sólido y seguro. Estar bajo los palos de la portería del Barça siempre ha significado estar sometido a un nivel de presión realmente brutal y eso es algo que no se puede obviar. Por debajo de esos palos han pasado algunos de los mejores porteros de la historia del fútbol, y todos sufrieron malos momentos cuando cometían el más mínimo error o el equipo no conseguía sus objetivos. 

En la memoria reciente de los aficionados aún está el caso de uno de los últimos fichajes que hizo el Barça hace unos años para cubrir la portería, considerado además como el mejor portero del mundo cuando llegó a Barcelona, el portugués Vitor Baia. El portero llegado del Oporto no tuvo ni la fortuna ni el acierto necesario para asentarse en uno de los puestos más difíciles de la alineación del F.C. Barcelona, probablemente sólo comparable a los niveles de exigencia que se le demandan al delantero centro (cuando el Barça jugaba con un “9” puro).

Tras Baia llegaron Hesp, el portero holandés que vino de la mano de Van Gaal y que se ganó el respeto de la afición debido a su regularidad, profesionalidad y seriedad tanto dentro como fuera del campo, y Richard Dutruel, portero francés llegado del Celta que no demostró tener el nivel exigible para vestir la camiseta azulgrana. Después de estas experiencias se volvió a apostar dos chicos de la cantera, y aquí es cuando aparece la figura del Valdés, en un principio solapada por la de Reina, quien abandonaría el club para irse al Villareal. Fue entonces cuando Víctor aprovechó la oportunidad y a base de regularidad y buenas actuaciones se hizo con un puesto fijo en la meta azulgrana.

Es innegable que en toda su carreta ha tenido también mejores y peores momentos. Cuando hay 10 “cracks” como jugadores de campo, resulta complicado conventirse en protagonista. Además, es cierto que al Barcelona le llegan pocas veces a portería, pero por su espírtitu ofensivo también es verdad que esas ocasiones suelen ser más claras y peligrosas que las que reciben otros equipos cuyos defensas como norma no pasan del centro del campo. Aún así, ha habido momentos en los que Valdés no estuvo al nivel necesario, y no en el plano físico sino más bien en la falta de concentración que le hicieron cometer algunos fallos evitables. Además, Valdés nunca terminó de encajar al 100% en los corazones azulgranas, probablemente por su carácter o por no haberse mostrado más “simpático” en determinados momentos. El “feeling” con la afición ha llegado finalmente, pero también le ha costado muchísimo más que a cualquier otro compañero.

Con sus mejores y peores días, nadie puede olvidar que Víctor Valdés ha sido el portero de la época más gloriosa del club, y por lo tanto pasará a ser recordado en la historia del Barça para siempre. Hay que destacar que en las grandes citas normalmente estuvo a la altura, y que es uno de los principales responsables de muchos de los títulos.

Por si Valdés no hubiera tenido suficiente con toda la presión que supone estar bajo la portería del Barça, encima ha coincidido en el tiempo y en el espacio (la Liga Española) con el que está considerado el mejor portero del mundo habiendo nacido también en España: Iker Casillas. La sombra de Iker es alargada y eso Víctor también lo ha tenido que sufrir en sus carnes, desde las comparaciones diarias entre ambos a raíz de cada actuación con sus respectivos clubes, hasta la condena de la suplencia, en ocasiones injustamente, en el banquillo de la selección española durante la mejor etapa del equipo nacional también en toda su historia. Así, Valdés ha tenido que ver desde el lateral del campo como España ganaba dos Eurocopas y una Copa del Mundo.

Pero, ¿Y ahora? ¿Merece Víctor seguir siendo suplente con la temporada que está haciendo y estando Casillas sin jugar en su equipo apenas ningún partido?

Precisamente esta temporada debe ser el año de Valdés, porque se lo está ganando a pulso y demostrando que merece una salida por la puerta grande del Barça y la titularidad de la selección en el próximo Mundial de Brasil 2014.

Hasta el momento los números del portero del Barça son espectaculares, sus actuaciones destacadas cada fin de semana no dejan lugar al debate: Hoy por hoy Víctor es el mejor portero de la Liga Española y merece ser titular de la Selección. De aquí a la cita mundialista quedan muchos meses, es por ello que Valdés tendrá que seguir manteniendo el mismo nivel y tratando de ayudar al Barça en su último año, ya no sólo por el club, sino por él mismo, para llegar a Brasil en las mejores condiciones posibles y no darle ninguna opción a Vicente del Bosque.

Del Bosque está siendo injusto con Valdés. El pasado viernes le pudo su honestidad y puso al portero del Barça de titular con España, pero el martes volvió a elegir a Casillas para estar en el once inicial, algo que, sabiendo que Vicente en un hombre de bien, tuvo que costarle bastante decidir. El seleccionador nacional puede “probar” ahora, sin embargo en el Mundial sabe que tendrá que poner, simple y llanamente, al que esté mejor. Del Bosque tiene un favoritismo claro hacia el madridista, lo ha demostrado en numerosas ocasiones. Ahora bien, con Víctor a este nivel y con Casillas habiendo jugado sólo un partido al mes durante toda la temporada, la decisión sólo puede ser una.

Marcelo Méndez Mingot