Ángel Di María tiene una cláusula anti-Barça de 50 millones
La prensa catalana asegura ahora que la cláusula del miedo que el Real Madrid puso a Ángel Di María para que no recalara en el FC Barcelona es de 50 millones de euros, que deberían sumarse al precio del hipotético fichaje del argentino. Es una incorporación imposible
Tickets | Entradas Supercopa de Europa: Barcelona vs Sevilla
Tickets | Entradas para todos los partidos del FC Barcelona
Según ha informado "MD" en las últimas horas, al parecer el fichaje de Ángel Di María por el FC Barcelona sería cuanto menos imposible. El rotativo catalán, basándose en fuentes no reveladas, asegura que la cláusula del miedo impuso el Real Madrid al astro argentino cuando le traspasó al Manchester United es de 50 millones de euros, por lo que el Barça tendría que abonar dicha cifra si quisiera ficharle y además el precio del traspaso que pidiera el conjunto "red devil", en una operación que superaría los 100 millones y que por lo tanto es a día de hoy imposible de asumir por la entidad culé.
Esos 50 millones de euros de cláusula "anti-Barça", además irían a parar directamente a las arcas del Real Madrid, por lo que no sería una operación demasiado inteligente si desde las oficinas del Camp Nou se decidiera llevar a cabo. Los 50 millones de cláusula irán bajando a medida que vayan pasando los años, de la misma forma que el rendimiento del futbolista, por lo que de ser cierta la información de "MD" sería imposible casi al cien por cien que el FC Barcelona pueda fichar a Di María.
Di María no quiere irse del Manchester United
En una entrevista concedida al diario "Olé", Ángel Di María ha sorprendido asegurando que actualmente no piensa en dejar el Manchester United, sino en acabar de adaptarse lo más rápido posible a la Premier League para rendir al máximo nivel de juego. El atacante argentino ha explicado cómo le fue esta pasada temporada en Old Trafford a las órdenes de Louis Van Gaal.
"Empecé bien, con goles y asistencias. Estaba pasando un buen momento, hasta que quedé afuera. Es un poco difícil explicar por qué no juego. Venía jugando, había terminado el Mundial llegando a la final, había terminado bárbaro en el Real. Fue difícil: se me hizo muy difícil ser suplente". En cualquier caso, Di María sólo piensa en seguir mejorando. "No soy de pensar así. En el Madrid hubo momentos en los que me silbaba todo el estadio pero di la cara y al final le di la vuelta a la situación. Me gusta enfrentar las cosas cuando la mano viene cruzada. Demostrar lo que hago hace varios años".
