El director deportivo de la Lazio, Igli Tare, asegura que durante este pasado verano el conjunto romano estuvo a punto de conseguir el fichaje de Rafinha Alcántara, pero que finalmente la llegada de Luis Enrique destruyó unas negociaciones ya casi cerradas
Con el paso de los meses, parece que Rafinha Alcántara se ha ido asentando definitivamente al estilo de juego del FC Barcelona y a lo que Luis Enrique quiere de él como interior. El partido del pasado domingo en el Camp Nou contra el Villarreal fue la confirmación de que el brasileño está progresando poco a poco, pudiendo explotar de aquí a un tiempo como sucesor natural de Andrés Iniesta. "Rafinha había aceptado una transferencia en verano, todo estaba hecho. Por desgracia, Luis Enrique trastornó todos los planes", ha señalado el director deportivo de la Lazio, Igli Tare.
Finalmente, la llegada de Luis Enrique al FC Barcelona le convirtió en "intransferible" a todos los efectos. "A Rafinha le han convertido en intransferible", comentó el directivo italiano, elogiando las cualidades del talentoso centrocampista. "Hubiese sido un gran éxito, que elevaría el nivel técnico de este equipo". La Lazio marcha cuarta actualmente en la Serie A.
Rafinha fue aplaudido en el Camp Nou
El centrocampista ofensivo del FC Barcelona, Rafinha Alcántara, suplió a la perfección a Ivan Rakitic en la medular azulgrana haciendo gala de unas muy buenas llegadas al área desde segunda línea. De hecho, el hispano-brasileño realizó su mejor actuación con la camiseta del primer equipo esta temporada fabricando en la primera parte el gol del empate a uno de Neymar y, ya en la segunda, aprovechando un rechace para colocar el dos a dos en el marcador, minutos antes de que Leo Messi sentenciara el encuentro con un golazo desde fuera del área.
Rafinha, además de participar en dos de los tres goles del equipo, estuvo muy activo en la medular distribuyendo el juego culé y demostró que ha asimilado a la perfección los conceptos de presión defensiva y repliegue implantados por Luis Enrique, dado que fue uno de los jugadores del Barça que más balones recuperó. Vio la tarjeta amarilla al evitar una ocasión clara de gol del Villarreal y, sin lugar a dudas, fue el encuentro del actual curso en el que más decisiva fue su aportación.
