El Atlético de Madrid se impuso por la mínima ante el Espanyol (1-0) y se mantiene a 12 puntos del Barça. Un penalti transformado por Radamel Falcao marcó la diferencia en un partido intenso. El Atlético jugó toda la segunda mitad con un jugador menos, por la expulsión de Gabi por doble amonestación
El Atlético de Madrid se mantiene inexpugnable en su campo y ya suma catorce partidos de Liga consecutivos ganados en casa. No le fue fácil contra el Espanyol, que encadenaba seis partidos seguidos sumando y que llegaba lleno de confianza.
El Espanyol aguantó el pulso con el Atlético durante la primera media hora, a pesar del dinamismo de Diego Costa y Radamel Falcao. Precisamente, el único gol del partido tuvo a estos protagonistas. El colombiano hizo una gran asistencia de cabeza para Costa y Joan Capdevila no tuvo más remedio que hacerle falta para evitar un gol que parecía seguro. El de Tàrrega vio tarjeta amarilla -el público pedía la roja-, y Kiko Casilla no pudo parar la pelota en el lanzamiento de penalti de Falcao, que sumó así su vigésimo sexto gol en la Liga.
Poco antes del descanso, el centrocampista del Atlético Gabi vio la segunda tarjeta amarilla, y abrió una brecha para la remontada del Espanyol. Pero el equipo blanquiazul no tuvo opción ante un Atlético cerrado e intenso, y peligroso al contragolpe. Javier Aguirre movió el banquillo buscando recursos ofensivos, pero ni Longo ni Petrov pudieron ser decisivos.
Al Atlético le bastó con un gol de penalti para romper la racha del Espanyol y mantener el segundo puesto en la Liga, a 12 puntos del Barça. Calendario y clasificación
