De todo hay en la viña del señor

Los comentarios realizados en pasados días por el presidente del Villareal Sr. Fernando Roig se han esparcido, como diríamos en Venezuela “Como incendio en sabana”, no por explosivas o alarmantes, sino por la ola de comentarios difundidos no solo en la prensa española, sino también en la prensa internacional, examinemos desde el punto de vista de clubes como empresas que sostienen espectáculo, dan de comer a muchas personas que trabajan en ellos, cumplen con compromisos con el estado, sea este de estrato local, regional o nacional, que dan imagen a la localidad y promueven valores a su fanaticada y mas allá de ella.

Es así pues, que prensa, radio y televisión, nacional e internacional han puesto manos a la difícil, complicada y delicada obra de opinar, discutir, aconsejar y hasta juzgar sobre este particular hecho, opinaba yo, en un artículo anterior sobre la existencia de otros mecanismos de acercamiento para que se corrigieran en parte estas  diferencias que hoy existen dentro de un clima de respeto y no erigiéndonos como caudillo de la justicia divina, ahora partiendo de la buena fe que acompaña estos sentimientos por mejorar entraremos a enumerar algunos hechos sobre este caso:

A. En una alocada carrera por ser competitivos, muchos de los clubes que participan en primera división se han encargado de comprometerse donde financieramente no podían y una absurda ley les permite incumplir los pagos a sus acreedores. Resultado: La morosidad es permisible en el futbol español.

B. Observadas las redes sociales con que contamos, vemos que los seguidores, fanáticos y socios opinan en diferentes foros sobre sus preferencias y rara vez, a menos que este precedido por una publicidad desmedida, solicitan un jugador, solo exigen que se cuide la cantera y estos tengan oportunidades, exigen jugadores del patio, conocidos por participar en la liga y de fácil acceso, promoviendo así el producto nacional y cuidando y fortaleciendo el futuro del club. Resultado: Salvo exenciones. Oídos sordos.

C. Clubes grandes, la realidad actual sin menoscabo a la historia de cada club de manera individual, apunta que en España en este momento solo existen dos (2) bajo esta característica, pues son los que meten en sus estadios más de dos millones y medio de abonados por temporada y que revientan semana tras semana las mediciones de sintonía televisiva. Resultado: Los clubes de primera y segunda en España se benefician de dos auspiciantes de clase mundial.

D. Las anteriores consideraciones nos trasmiten que también existen clubes pequeños, no en el sentido de aspiraciones o en políticas de formación de canteranos, sino como generadores de divisas que al fin y al cabo es la que mueve esta maquinaria o empresa y que hace posible los pagos de trabajadores, técnicos, alojamiento, traslados y un sinfín de actividades propias de esta modalidad deportiva y al fin o al cabo se beneficia o perjudican por la aplicación o no de las anteriores observaciones. Resultado: Diferente visión y aplicación.

Por hoy dejaremos abierto el debate y apreciamos de antemano sus opiniones, a la vez celebro la iniciativa del Sr. José María del Nido, Presidente del Sevilla, de convocar a una reunión para discutir y trazar estrategias que beneficien al futbol español y adelantar propuestas dentro de un clima de respeto, donde avanzar es lo importante, pues al fin y al cabo “De todo hay en la viña del señor”.

Un artículo de Francisco Antonio Giménez López
Gigante Locuacidad
Santa Ana de Coro - Venezuela