El Juvenil A del Real Madrid ha dicho adiós a la Youth League tras un penalti surrealista. El balón salió por la línea de fondo, Quezada la cogió con las manos para dársela a su portero y el árbitro pitó penalti. Momentos antes, ya habían castigado a los blancos con otra pena máxima
Los jugadores del Juvenil A del Real Madrid que disputaban este martes un decisivo partido de los octavos de final de la Youth League contra el Oporto en el estadio Alfredo Di Stéfano alucinaron cuando vieron el penalti que pitó el árbitro suizo, Adrien Jaccottet, y que terminó dejando a los blancos fuera de los cuartos de final de la competición.
La inverosímil jugada se produjo cuando el visitante Arroyo encaró a Luismi Quezada y el balón salió por la línea de fondo. El lateral del Real Madrid cogió el balón con las manos para dárselo a su portero. Lo que no podía imaginar es que el colegiado le pitaría un penalti en contra ante la estupefacción general. Leonardo ejecutó el castigo y esta vez el portero David Pedro Oliveros no pudo hacer nada para evitar el gol de los portugueses.
Los blancos, con diez desde el minuto 48
Se da la circunstancia de que este increíble penalti llegó después de otro penalti que había sido pitado segundos antes, también en contra del Real Madrid, que esta vez sí pudo desviar el portero blanco. Finalmente, el partido fue a los penaltis tras el 1-1 a la conclusión de los 90 minutos reglamentarios. Mayoral adelantó a los blancos, que jugaron con diez desde el minuto 48 por doble amarilla a Dani Fernández. En la tanda de penaltis definitiva, los madridistas fallaron tres de sus cuatro lanzamientos y perdieron por 1-3.
