Leo Messi se marchó del Etihad Stadium con una sensación agridulce este martes. A pesar de generar las dos jugadas de los goles de Luis Suárez, el astro argentino falló un penalti en el último minuto del encuentro que habría sentenciado la eliminatoria para el Barça
Tal y como ha publicado el diario "Sport", al parecer Leo Messi no terminó demasiado satisfecho de su actuación contra el Manchester City en el Etihad Stadium a pesar de que los dos goles de Luis Suárez nacieron de sus botas en la primera mitad.
Durante el segundo acto estuvo más apagado que de costumbre -como todo el equipo-, pero lo que realmente le habría afectado anímicamente fue el hecho de fallar un penalti en el último minuto que habría sentenciado casi de forma definitiva la eliminatoria de octavos de final contra los "citizens", sellando el pase a cuartos del FC Barcelona.
Justo después de que Joe Hart detuviera el penalti y de que Leo Messi mandara el balón fuera en su posterior remate de cabeza, el delantero argentino del Barça se quedó tendido sobre el césped unos minutos hasta que finalmente se levantó, con el árbitro ya pitando el final del encuentro.
El "10" se dirigió luego cabizbajo y algo triste a los vestuarios, aunque seguro que allí el resto de sus compañeros y, en especial Javier Mascherano, le animaron. El rotativo catalán asegura que a pesar de todo Leo Messi habría permanecido aislado durante unos diez minutos del resto de sus compañeros pensando en la jugada, lo que demuestra que el compromiso de Messi con el FC Barcelona. Es cierto que el gol habría significado un paso de gigante hacia los cuartos de final, pero la única realidad es que en ocasiones hasta los mejores jugadores del mundo fallan.
