El FC Barcelona acumula en la actualidad un total de hasta siete casos pendientes con la Justicia española. La imputación de Josep Maria Bartomeu por el "caso Neymar" ha reforzado aún más la judicialización en la que está inmerso el club azulgrana
Josep Maria Bartomeu ha cambiado de estrategia y ha pasado al ataque tras ser imputado por el "Caso Neymar". El presidente del FC Barcelona ha endurecido su discurso -como hiciera con la FIFA-, convencido de que no hay ningún delito fiscal, y es lo que piensa demostrar el viernes de la próxima semana, cuando tenga que declarar en la Audiencia Nacional.
Bartomeu se aferra a la teoría de la "mano negra". Hoy hace apenas un mes que convocó elecciones, pero el club, en el ámbito institucional, vuelve a estar bien agitado, sobre todo por los diversos frentes abiertos con la justicia. El "Caso Neymar" no es, ahora mismo, lo único que le estorba.
Su imputación ha reforzado aún más la judicialización en la que está inmerso el Barça. El club insiste en que no cometió ningún delito fiscal, y los asesores jurídicos lo reafirman. Pero también admiten que, en conjunto, se habría podido hacer mejor en el momento de la contratación.
El "Caso Neymar" llevará a Rosell y Bartomeu ante el juez. Pero hay más casos abiertos. Para el 13 de marzo, está previsto el juicio contra Joan Olivé y Xavier Martorell por el caso de espionaje. Al cabo de cinco días, otra cita en los tribunales por el despido improcedente de Albert Puig, el antiguo coordinador del fútbol base.
Más casos pendientes: la demanda de responsabilidad contra la última junta de Joan Laporta, la explotación publicitaria de La Masia, por la que la empresa MCM reclama una indemnización de 100 millones de euros; el tema de los avales contra Laporta y siete directivos, o la demanda del Barça contra los padres de tres futbolistas que se han ido a Inglaterra.
