La sorprendente e inesperada eliminación de La Roja en la primera fase del Mundial confirma el fin de ciclo de la mejor generación de futbolistas españoles. Sin embargo, y aunque todas las críticas apuntan a los jugadores, el seleccionador también es responsable del fracaso
Todos los integrantes de la selección española, desde el entrenador Vicente Del Bosque hasta el último jugador, han admitido que en los dos partidos del Mundial han sido inferiores a sus adversarios. Expresiones como "desilusión" o "duro golpe" han sido las más habituales, aunque alguno, como Xabi Alonso, habla abiertamente de cambio de ciclo. Iker Casillas y Sergio Ramos han pedido perdón a la afición por el triste papel de los todavía campeones del mundo en Brasil-2014.
"Es un golpe muy fuerte. No lo esperábamos", dijo un decepcionado Iniesta. "No hemos estado y eso nos pesa muchísimo". El seleccionador Del Bosque ha dicho que nada hacía entrever la falta de competitividad del equipo: "Durante la preparación todo parecía ir bien. Pero no hemos sido capaces de ser superiores a Holanda y Chile y en consecuencia estamos eliminados. Lamentamos no haber podido dar una nueva ilusión a la afición ", ha dicho el técnico.
Del Bosque no ha querido entrar en el debate sobre si esta eliminación puede conllevar su relevo al frente de la selección: "Está claro que cuando se pierde en competiciones importantes hay consecuencias, pero no creo que haya que entrar en este debate ahora. Hay que reflexionar con calma. Tenemos una federación bien consolidada y habrá tiempo para buscar lo mejor para el fútbol español".
Aunque la mayoría de medios centra las críticas en los jugadores -y con razón-, las decisiones del actual seleccionador Vicente Del Bosque también han contribuido al desastre. Tras convertirse en héroe nacional ganando la Eurocopa y el Mundial, el actual técnico también tuvo momentos delicados en la Copa Confederaciones de Sudáfrica -quedó eliminado ante Estados Unidos- y en la final del pasado verano frente a Brasil, donde el combinado nacional cayó 3-0.
Pero centrándonos en el presente, la eliminación ante Chile llegó acompañada de dos decisiones realmente discutibles e injustas. Del Bosque señaló directamente a dos jugadores por la derrota por 5-1 en el primer partido del Mundial frente a Holanda: Gerard Piqué y Xavi Hernández.
Los dos azulgranas fueron los únicos que pagaron la factura de aquel desastre. Piqué, que estuvo horrible ante Holanda, se cayó del once en beneficio de Javi Martínez. Sin embargo, Sergio Ramos que también jugó un partido lamentable, mantuvo su puesto en el equipo ¿Por qué el único sacrificado fue el azulgrana? ¿Y Casillas?.
En el caso de Xavi directamente hablamos de "injusticia nacional". El alma del tiki-taka, el líder que impuso el estilo y llevó a España a lo más alto recibió por parte del seleccionador el trato mas injusto que se recuerda. La vigente campeona de Europa y del Mundo dijo adiós al Mundial sin la participación -no jugó ni un solo minuto- del mejor centrocampista español de todos los tiempos. Xavi no merecía una despedida así, señalado como el principal culpable de todo. Por suerte, el destino ha impuesto su voluntad demostrando a Del Bosque que el de Terrassa no era el problema. Quizás, ironías del destino, era la solución.
