El entrenador del Espanyol ha reconocido tras perder por la mínima en el Camp Nou, que quizá el partido no ha sido vistoso para los espectadores. Pero su intención era "hacerle daño al Barça", y que ellos "no nos hicieran demasiado daño a nosotros"
Javier Aguirre ha reconocido que quizá el partido no haya sido del todo vistoso para los espectadores, pero su intención era "hacerle daño al Barça, y que no nos hiciera demasiado daño a nosotros. Me hubiera gustado que la gente se fuera muy contenta, con un 4-3, un 5-2 o un 6-1, pero nosotros no queríamos el intercambio de golpes". Sin espacios, Aguirre ha dicho que su equipo ha buscado sus opciones en un contragolpe o un córner, pero piensa que les ha faltado tiempo. "Es un rival al que es difícil ganar".
El técnico mexicano reconoce que no puede irse contento después de la derrota, pero sí satisfecho de cómo sus jugadores han asumido su planteamiento, han corrido detrás de la pelota para contrarrestar el juego ofensivo del Barça, y han evitado salir goleados. Aguirre no ha querido entrar a valorar el rendimiento de los rivales, pero sí ha dicho que el trabajo de su equipo no ha permitido que el juego azulgrana luciera a su nivel habitual.
