Neymar parece haberse adaptado a la perfección al juego del FC Barcelona, y en todos los partidos que ha jugado hasta ahora se ha convertido en una pesadilla para los defensas rivales. Su desborde tan sólo ha sido frenado a base de duras entradas
Tal y como los aficionados han podido observar durante los últimos partidos, Neymar se ha asentado definitivamente en el FC Barcelona y es un puñal continuo desde la banda izquierda. Su estilo de continuos y rápidos regates provoca que los defensas rivales se vean obligados a cometer duras entradas para pararle. Pese a que muchas de esas infracciones no son castigadas con tarjeta por los árbitros, los 'dribblings' y la velocidad del astro brasileño han fructificado ya en 7 tarjetas amarillas y una roja en 10 partidos.
En el partido disputado ante el Celtic de Glasgow el pasado martes, la agresión recibida de parte de Brown fue el más claro ejemplo de la frustración de los contrincantes al ver que no pueden frenar a Neymar si no es marcando terreno. Es cierto que 'Ney' no ha mostrado todavía su gran capacidad goleadora, pero de momento tampoco hace falta. Su constante creación de peligro, asistencias y desequilibrio son más que suficientes.
