Los dos grandes fichajes de FC Barcelona y Real Madrid este verano, Neymar y Gareth Bale, viven actualmente dos situaciones muy distintas en sus respectivos equipos. El brasileño maravilla en el Barça, mientras que el galés continúa lesionado
La única incorporación del FC Barcelona en el pasado mercado estival, Neymar, está brillando con luz propia desde que aterrizó en el equipo. El partido frente al Celtic de Glasgow fue otra muestra de su gran rendimiento, creando peligro constante desde el centro y desde la banda izquierda. El '11' azulgrana aporta desequilibrio, juego colectivo, jugadas espectaculares, asistencias y un trabajo defensivo muy importante para robar balones y recuperar rápidamente la posesión, por lo que se ha convertido en una pieza clave en el engranaje de Gerardo Martino. Sólo ha marcado dos goles, pero uno de ellos sirvió para lograr el primer título de la temporada.
En la otra cara de la moneda, en cambio, encontramos a Gareth Bale. El galés del Real Madrid vive asediado por las lesiones desde que aterrizó en la capital, debido en gran parte a sus pronunciadas ausencias a los entrenamientos veraniegos como medida de presión para marcharse del Tottenham. Costó 101 millones de euros, pero apenas ha dado señales de vida. Tan sólo ha jugado 132 minutos desde que llegó, y ayer el club blanco comunicó que sufre "una contractura muscular en el muslo izquierdo y está pendiente de evolución".
Lo cierto es que encadena tres lesiones musculares en un mes, y Carlo Ancelotti estaría planteándose reservarlo para las próximas citas y prepararle trabajo específico. En definitiva, dos situaciones bien distintas para dos jugadores llamados a convertirse en los relevos de Leo Messi y Cristiano Ronaldo en el futuro.
