El crack del Barça asegura que Ronaldinho fue clave en su adaptación al primer equipo y apunta que el Barça "le debe estar siempre agradecido, por todo lo que hizo"
Este jueves Ronaldinho ha hecho historia con el Atlético Mineiro, clasificándolo para la final de la Copa Libertadores. El brasileño ha marcado el penalti definitivo de su equipo. El ex jugador del Barça es el gran referente del Atlético Mineiro, tal como lo fue hace unos años con la camiseta azulgrana. Messi lo recuerda en una entrevista a Barça TV. "Siempre lo he dicho, desde el primer momento en que entré en el vestuario, Ronaldinho y el resto de brasileños -Deco, Sylvinho y Motta- me acogieron y me facilitaron las cosas. Pero sobre todo él (Ronaldinho), porque era el referente del equipo. Aprendí mucho a su lado", afirma.
Según Messi, Ronaldinho fue clave en su adaptación al primer equipo: "Fue una gran ayuda. Nunca es fácil entrar en un vestuario con 16 años y menos con mi manera de ser. Ronaldinho me lo hizo todo más fácil. Tuve la suerte de vivirlo de cerca y de compartir muchas cosas con él. Puedo decir que es una grandísima persona y eso es lo más importante".
Los elogios del argentino hacia el brasileño aún van más allá: "Ronaldinho fue el culpable del cambio del Barça. La época era mala y el cambio experimentado con su llegada fue terrible. En el primer año no ganó nada pero la gente se enamoró de él. Después llegaron los títulos y hizo felices a todas aquellas personas. Creo que el Barça le debe estar siempre agradecido, por todo lo que hizo".
En esta entrevista, Messi no sólo agradece la acogida que recibió por parte de Ronaldinho, también tiene palabras de agradecimiento para Frank Rijkaard: "A veces no entendía por qué no iba convocado o por qué no jugaba. Ahora lo miro fríamente y pienso que me llevó muy bien, sin prisa. Le estoy muy agradecido porque sabía qué era lo mejor para mí en cada momento. Por eso siempre estaré agradecido a él ya todo su cuerpo técnico".
De hecho, lo único que lamenta Messi con el paso del tiempo es no haber celebrado con más entusiasmo la Champions ganada en París en 2006: "Venía de una lesión y no llegué a disputar la final. Era muy joven y no quería celebrarla. Entonces Ronaldinho, Deco y Motta me llevaron la copa para festejar el título y este recuerdo es muy bonito. Hoy en día me arrepiento de no haberla disfrutado más dentro del campo, aunque después sí lo hice".