El espionaje también llegó al Barcelona de manos de la agencia Método 3, según elconfidencial.com. Según esta fuente, Guardiola quería saber qué hacían sus jugadores en sus momentos libres. El más seguido fue Gerard Piqué, de quien aún no se conocía oficialmente su relación con la cantante Shakira
El encargo lo hizo el director de Seguridad y actual director general de Servicios Penitenciarios de la Generalitat, Xavier Martorell. Guardiola quería controlar de cerca sus jugados, e incluso hacía llamadas para asegurarse de que se encontraban en casa haciendo, pero parece que esto no era suficiente, y según elconfidencial.com, el técnico reclamó un seguimiento más profundo por parte de Método 3. "Estaba obsesionado con que los jugadores tuvieran una vida privada ordenada y que no salieran de fiesta, porque, si no, no rendían en el césped", explica esta fuente.
Guardiola solicitaba los servicios de los detectives incluso en horas intempestivas. Cuando se enteraba que cualquiera de ellos organizaba una salida con amigos, ya pedía que se hicieran controles inmediatamente. Según estas fuentes se hicieron seguimientos a Ronaldinho, Deco y Eto'o. Sin embargo, quien más tiempo acaparó fue Gerard Piqué, seguido y controlado en varias etapas. Según "El Confidencial", el jugador tuvo a los detectives detrás durante un buen puñado de semanas, y llegó a una especial intensidad después de iniciar su relación con la cantante Shakira. Incluso llegaron a decir al jugador que se trataba de prensa del corazón, para que no se descubriera todo el entramado.
En cuanto a Messi, éste fue controlado cuando se acercó, durante una temporada, al grupo de Ronaldinho, porque querían evitar que siguiera las costumbres nocturnas del brasileño.
