Los jugadores del Barça están de enhorabuena, pocas veces el fútbol permite tomarse la revancha de manera tan rápida y cruel. Con el calendario en la mano, el equipo azulgrana puede meter al Madrid en un problema serio
"Tras una derrota muy fácil de digerir... en una competición menor" -que diría Mourinho-, el barcelonismo busca respuestas ante el evidente bajón de prestaciones del todavía considerado mejor equipo del mundo. Solo así se entienden las fastuosas celebraciones blancas ante una simple clasificación copera. Nada de otro mundo. El año pasado la Copa era una apestada que ni tan siquiera contaba para el Balón de Oro, la final de 2013 se ha convertido por arte de magia en "el partido más bonito del año, la fiesta del fútbol español".
Más allá de los títulos y las competiciones, el Clásico representa la máxima rivalidad entre Barça y Madrid. Perder este partido siempre duele, sobretodo si la derrota se produce en casa ante tu público y contra pronóstico. El próximo sábado, en el estadio Santiago Bernabéu, los jugadores del FC Barcelona tienen la oportunidad de meter al Real Madrid en un problema muy serio, y de paso tomarse la revancha del Camp Nou.
El calendario juega en contra del Madrid
En esta ocasión, el calendario se presenta como fiel aliado del conjunto culé. Mientras el Madrid debe afrontar el partido más importante del año el próximo martes (juega en Old Trafford ante el United), el equipo azulgrana disfrutará de una semana sin partido intersemanal. Mourinho (o los jugadores), deberán decidir como afrontan un clásico liguero a 16 puntos del líder, el Barça.
La lógica invita a las rotaciones, sobretodo tras la disputa de dos clásicos en la misma semana, pero puede haber un problema ¿Y si el Barça viene vestido de gala y con ganas de venganza? ¿Se expondrá el equipo blanco a jugar con un equipo lleno de suplentes que pueda salir goleado?. Imaginamos que la decisión final puede pasar por una solución intermedia, alineando a medio equipo titular acompañado por algunos de los jugadores menos habituales pero... pueden surgir más problemas.
El Barcelona afrontará el clásico del Bernabéu a tope de motivación, la eliminación copera y las celebraciones fuera de lugar de Mourinho podrían motivar a los jugadores a intentar la machada. Sin partido intersemanal en el horizonte, el equipo azulgrana puede permitirse el lujo de apretar al máximo, del minuto 1 al 90, buscando no solo la victoria, sino la confirmación de que continuan siendo los mejores.
Imagino a un Barça ambicioso pero tranquilo, arropado por esos maravillosos 16 puntos de ventaja, y que plantea un inmenso rondo con el objetivo de fundir físicamente al Madrid. Ellos eligen, si salen con el equipo titular jugamos al escondite mientras el Bernabéu de desquicia y sus jugadores se agotan. Por el contrario, si se atreven a hacer rotaciones, nos cobramos la vista del Camp Nou intentando golear sin piedad.
La verdadera revancha del Barça deberá producirse el próximo martes en Old Trafford, ese día los jugadores del Madrid deberán acordarse del clásico del Bernabéu, ya sea física o mentalmente. Si caen, será histórico