Mourinho ha hecho rotaciones en Riazor pensando en la Copa pero al final ha tenido que recurrir a los de siempre para dar la vuelta a un marcador adverso. Riki ha avanzado el Deportivo pero en la reanudación Kaká e Higuaín han salvado a los blancos. Di María ha terminado expulsado y no jugará el clásico de liga
Mourinho ha dejado de inicio en el banquillo a Cristiano Ronaldo, Coentrao, Özil y Khedira pensando en el partido de vuelta de las semifinales de la Copa del Rey martes en el Camp Nou. Sin Xabi Alonso, que arrastra molestias en el pubis, y Sergio Ramos, baja por sanción, los blancos han jugado con un once plagado de suplentes.
El Deportivo, en una situación desesperada, ha dado un auténtico baño de fútbol a un rival con la cabeza en otra galaxia y que ha ofrecido una imagen lamentable. Durante los primeros 45 minutos, la afición de Riazor se ha olvidado por unos momentos la mala temporada de su equipo y ha rememorado los mejores tiempos del mítico Superdépor. Riki y Pizzi han llevado de cabeza a la defensa madridista y, en el minuto 35, los gallegos han encontrado el premio del gol. Riki, con un disparo potente y con la colaboración de Diego López, que no ha tapado bien el palo corto, ha hecho el 1 a 0. Un marcador que podría haber sido aún más amplio si Marcelo no hubiera evitado bajo palos el segundo de Pizzi.
Remontada blanca en la reanudación
Pero como suele suceder, quien perdona lo acaba pagando, una máxima del fútbol que se ha acabado cumpliendo. El Dépor ha dado vida a un Madrid que ha mutado radicalmente con un triple cambio poco después de comenzar la segunda parte. Mourinho se ha dejado de experimentos y ha dado entrada de una tacada a Cristiano, Özil y Khedira por Marcelo, Essien y Modric, que ha vuelto a decepcionar.
Después de un penalti no señalado al Real Madrid por unas claras manos del Kaká del Deportivo dentro de su área, los blancos han puesto cerco a la portería de Aranzubía. Precisamente ha sido el otro Kaká, el madridista, el encargado de hacer el empate a uno en el minuto 72 con un disparo desde la frontal muy ajustado al palo. Y cuando los locales ya firmaban como mínimo un punto, Higuaín, en el 87, evitó el ridículo de su equipo haciendo el gol de la victoria. Aún hubo tiempo para que Di María, emulando Sergio Ramos, haya sido expulsado al ver dos amarillas seguidas, una expulsión que le impedirá jugar el clásico de Liga el próximo sábado en el Bernabéu.
