Valdés: Resguardado (7). El guardameta azulgrana vivió un encuentro muy tranquilo en la portería, despejando el escaso peligro aéreo en algunas jugadas a balón parado y desarticulando con su buen juego de pies el engranaje de presión organizado por el Valladolid. Tan sólo el gol de Javi Guerra a cinco minutos del final, tras rematar a placer ante la pasividad de Mascherano y Piqué, alteró la tranquilidad de Valdés y la de todo el equipo en un partido totalmente controlado.
Dani Alves: Progresivo (7). El lateral brasileño, aunque aún se encuentra lejos de su mejor nivel, empieza a mostrar signos de total recuperación tras la lesión sufrida recientemente. Ayer dinamizó la banda derecha con constantes subidas al ataque y paredes con Messi y Pedro, algunas de las cuales llegaron a buen puerto y permitieron ocasiones claras de gol. Es cierto que en la primera mitad tuvo algunas lagunas defensivas y envió centros imprecisos, pero en la segunda mejoró sus prestaciones y hasta pudo haber marcado si no hubiera mostrado tanta generosidad al retrasar un balón que tan sólo tenía que colocar en el interior de la portería. A la moto, una vez reparada, sólo falta echarle gasolina.
Piqué: Poderoso (7). El central azulgrana mostró ayer su mejor nivel, protegiendo la portería de Valdés de todo peligro por tierra y aire y garantizando una salida de balón controlada del equipo. Estuvo atento en el marcaje, rápido en las intersecciones y seguro por arriba, construyendo junto con Mascherano un muro que tan sólo la relajación pudo derribar a pocos minutos para el final del partido. Esperemos que su oasis de buen juego sea permanente de aquí a final de temporada.
Mascherano: Constante (7). El argentino cubrió con solvencia las pocas internadas de Piqué al ataque y sus salidas de balón, y se ofreció él mismo a combinar con los centrocampistas ante la presión del Valladolid. Realizó un partido serio con una concentración constante, tan sólo interrumpida por un gol que podría haber evitado si no hubiera abandonado sus espaldas. Aún así, su trabajo contuvo los pocos envites de los locales y fue básico para el triunfo final.
Jordi Alba: Inextinguible (8). Su resistencia es un fuego que nunca se apaga, y su velocidad un activo que le permite llegar a todas partes en pocos segundos. El lateral azulgrana volvió a demostrar en Pucela que su presencia continua en los distintos puntos del carril izquierdo es básica para el buen estado de forma que presenta el Barça a estas alturas de temporada. Su condición física le permitió subir al ataque constantemente, ser el primero en bajar a defender las contras rivales, colocar una precisa asistencia de gol para Xavi y recuperar infinidad de balones en el centro del campo. Su actitud y motivación son la garantía de su omnipresencia.
Busquets: Parche (8). Si algo está claro, es que Busquets y seguridad son dos conceptos que van cogidos de la mano. Ayer, el de Badía resolvió de forma eficaz todos los problemas de la zaga azulgrana, aportando su importante granito de arena en el control de la posesión y ejerciendo de parche defensivo cuando la ocasión lo requirió. Su calidad y pausa aportaron serenidad al juego del Barça, así como un equilibrio en el centro del campo provocado por sus numerosas recuperaciones de balón y sus conexiones con el resto de piezas barcelonistas. Es vital para el éxito pasado, presente y futuro del equipo.
Xavi Hernández: Engrasado (8). El de Terrassa continúa viviendo una interminable segunda juventud desde hace años, y ante el Valladolid volvió a manejar los hilos del juego azulgrana, desde su elaboración artesanal hasta la resolución de las jugadas ofensivas, algo que plasmó en la realización del primer gol del partido, a pase de Jordi Alba. Dio vida a la línea ofensiva del Barça con sus balones al pie y al espacio, combinó con el resto de compañeros para distribuir el juego y se movió como una sombra entre las líneas rivales, conectando paredes fugaces y controlando todo lo que pasó a su alrededor.
Thiago Alcántara: Emprendedor (6). El hispano-brasileño continúa disponiendo de minutos para recuperar el tono y nivel de juego de antaño, y ayer tuvo otra nueva oportunidad para mostrar su calidad escondida. Aunque realizó un buen partido en líneas generales, su falta de ritmo provocó algunas pérdidas en zonas del campo peligrosas, que por suerte fueron resueltas por Busquets y la zaga defensiva. Secundó a Xavi en el dominio de la posesión y actuó de Cesc Fábregas en ocasiones, pero sus llegadas nunca fueron traducidas en ocasiones claras.
Pedro: Sacrificado (7). Cuando la recompensa goleadora no acompaña, el canario se limita a fortalecer la otra faceta del juego en la que más destaca: la aportación defensiva. Ayer, el extremo azulgrana se recorrió el carril derecho de arriba abajo, convirtiéndose en una garantía de presión, trabajo y ayudas a Dani Alves. Conectó con Messi en distintas ocasiones, pero sus combinaciones nunca acabaron de fructificar del todo. Aunque cabeceó un centro de Alves al palo en la segunda parte, sus llegadas aún están lejos de las del Pedro más resolutivo.
Alexis Sánchez: Fallón (7). Alexis es una garantía de trabajo y despliegue físico, pero su desacierto de cara a portería empieza a ser del todo preocupante. Ante el Valladolid no pudo aprovechar una clara ocasión de gol en el minuto 5 de partido, al no conectar un centro raso que le dejaba sólo frente al portero. De todas formas, luchó durante todo el partido por recuperar balones y combinó con sus compañeros, aunque siempre hacia atrás o con Messi. Su dependencia y falta de confianza le condenan poco a poco.
Leo Messi: Superior (8). 91 goles en un año, y se dice pronto. Lo del argentino ha llegado a un punto en que las palabras tan sólo eclipsan su talento infinito, determinación goleadora y espectáculo mundial. Ayer siguió, como en cada partido, atrayendo a toda la línea defensiva rival para soltar el balón hacia sus compañeros y permitir ocasiones de gol claras, como la del primer gol del equipo. El segundo decidió fabricárselo él solo, dejando atrás a tres defensores rivales con caño incluido y conectando un disparo cruzado, tan preciso como imparable para el guardameta local. La luz de la estrella argentina continúa alumbrando el mundo del fútbol; una luz de la que nadie, ni tan sólo los mayas, podría predecir el final. La era de Messi no tiene límites.
Los cambios:
David Villa: Desapercibido (6). Es cierto que casi no se le dan oportunidades, y que la falta de minutos pueda tener consecuencias en su estado anímico, pero lo cierto es que la aportación de Villa ante el Valladolid fue prácticamente nula durante los minutos que permaneció sobre el terreno de juego. Combinó con sus compañeros e intentó alguna jugada, pero el hecho de que el partido ya estuviera resuelto le perjudicó en sus conexiones con el resto del equipo.
Andrés Iniesta: Ovacionado (7). Los pocos minutos que el de Fuentealbilla permaneció sobre el terreno de juego fueron suficientes para demostrar su destelleante calidad. El manchego escondió el balón, secundó a Xavi y Busquets en el engranaje de toque y posesión y firmó algunos detalles de importancia, aunque en un partido ya sin historia. El público le ovacionó cuando saltó al campo, contentos de ver en acción a uno de los mejores jugadores del planeta, la estrella de la 'Roja'.
Cristian Tello: Eficaz (8). Un minuto, un gol. Lo que Alexis y Pedro llevan buscando desde hace tiempo fue lo que Tello se construyó nada más saltar al terreno de juego; una ocasión de gol que se creó con un autopase y una precisa definición que garantizó el triunfo culé. Tello sigue demostrando sus virtudes cada vez que aparece.
El entrenador:
Jordi Roura: Debutante (8). El técnico del FC Barcelona tuvo un gran detalle al dejar vacío el sitio en que se hubiera sentado Tito Vilanova de haber estado presente en el banquillo, y confeccionó un once equilibrado para obtener una nueva victoria a domicilio. Roura no cesó de dar indicaciones desde la banda, atento a todas las facetas del juego y expresivo ante algunas decisiones del árbitro. Dosificó a jugadores como Iniesta y les dio la oportunidad a otros como Thiago y Villa, por lo que estuvo más que correcto tanto en la preparación del partido como en los cambios. Su debut como entrenador fue, por lo tanto, el deseado por todos. El equipo está en buenas manos.
El 1x1 de Carlos Domínguez | @CarlosDomnguez1
El 1x1 de Carlos Domínguez | @CarlosDomnguez1














