Valdés: Atento (7). Si bien es cierto que rompió su pequeña racha de dos partidos sin encajar un gol, el de l'Hospitalet completó un gran partido en la portería azulgrana, atajando potentes disparos lejanos de los delanteros rivales en la segunda parte y disipando el peligro aéreo en algunas ocasiones a balón parado. Durante el primer acto, en cambio, Valdés ejerció de mero observador de la superioridad azulgrana, protegido por una línea defensiva más que solvente.
Adriano: Resolutivo (8). El comodín brasileño contuvo sus internadas al ataque durante la mayor parte del primer tiempo, cuando el marcador aún era corto. El gol de Messi fue el punto de inflexión en la participación ofensiva de Adriano, que actuó como un extremo más en la banda de Pedro, desdoblándole y abriendo el campo para romper a la defensa rival desde atrás. En una de esas llegadas, Cesc le ofreció una asistencia que aprovechó para marcar su segundo gol en una semana.
Piqué: Reencontrado (8). Anoche el Camp Nou pudo disfrutar de nuevo de la mejor versión del defensa catalán, que cuando está en forma es uno de los mejores -sino el mejor- centrales del planeta. Piqué aportó seguridad a la zaga defensiva, interceptando todos y cada uno de los balones aéreos, anticipándose a sus contrincantes, robando infinidad de balones y garantizando la salida de balón con la posesión totalmente controlada. Además, sus subidas al ataque fructificaron en un afortunado gol en la primera parte, el que abrió la lata para la goleada final.
Mascherano: Consistente (7). El central argentino actuó como escudero de Piqué en la línea defensiva, resguardando la portería de Valdés ante las subidas de su compañero y cortando algunos amagos de contraataque por parte de los visitantes. Pese a realizar un gran trabajo durante la mayor parte del encuentro, Mascherano pecó de lentitud en el gol del Athletic, al intentar forzar un fuera de juego que no obstante dejó sólo a Ibai ante la portería azulgrana.
Jordi Alba: Proyectil (8). El lateral zurdo del Barça volvió a enlazar un partido brillante en su carril, subiendo y bajando constantemente y recuperando sendos balones en la zona izquierda del centro del campo. Sus internadas al área y combinaciones con Iniesta fueron demoledoras en el flanco de ataque, enloqueciendo a los defensores del Athletic y provocando numerosas ocasiones de gol, como el tiro al larguero de Messi. Jordi Alba continúa mostrando un estado de forma envidiable.
Busquets: Carterista (9). El de Badía se convirtió en un auténtico atracador de balones en el centro del campo y la zona de tres cuartos, recuperando cada pelota perdida por sus compañeros y extendiendo sus dominios hasta todas las zonas del campo. Cortó, robó, regateó y soltó, monopolizando el negocio de balones robados y dejando sin blanca, una vez más, a los delanteros rivales. Suyo fue el robo que permitió la asistencia de Iniesta para el gol de Cesc. Su trabajo y constancia son una de las claves del éxito azulgrana, pues sabido es que el ladrón futbolístico más temido de todos los tiempos trabaja para nosotros.
Xavi: Termómetro (7). La temperatura era fría a las ocho de la tarde, y así empezó Xavi el encuentro, algo aletargado y sin demasiado protagonismo en la sala de máquinas culé. Por suerte, el de Terrassa empezó a entrar en calor a medida que fueron pasando los minutos, construyendo el engranaje de toque y control azulgrana y repartiendo balones a sus compañeros. Sus pases en profundidad ante los desmarques de Pedro y Messi garantizaron ocasiones de gol, como el primero que marcó el astro argentino ante la impotencia de Amorebieta.
Cesc Fábregas: Asociativo (8). Aunque en los primeros compases del partido estuvo un poco apagado, el de Arenys cuajó una excelente actuación al borde del área rival, firmando brillantes paredes con Iniesta y asociándose a la perfección con el resto de sus compañeros. Controló el balón, leyó las jugadas y ejerció de cerebro en la mediapunta culé, conectando certeras combinaciones con los delanteros azulgranas. Obra suya fue la asistencia para el gol de Adriano, un pase al alcance de muy pocos jugadores.
Andrés Iniesta: Elegante (8). El de Fuentealbilla continúa mostrando un gran nivel de juego, tanto en la posición de extremo como en el centro del campo. Anoche fue el primero en probar la seguridad de Iraizoz, con un disparo lejano que el portero del Athletic logró atajar sin problemas. A medida que fueron pasando los minutos, las combinaciones de Iniesta con Messi empezaron a fructificar, creando ocasiones cada vez más difíciles de subsanar por los defensores rivales. Suya fue la asistencia a Cesc Fábregas tras el robo de Busquets, sumando otro pase de gol a su cuenta particular.
Pedro: Infatigable (8). La frescura del canario en la banda derecha volvió a ser uno de los vértices por donde convergió el juego de ataque azulgrana. Pedro fue un relámpago en su zona de actuación, desbordando a sus defensores, atrayéndolos hacia sí y abriendo huecos para las maniobras centrales de Messi y Cesc. Estuvo participativo en ataque y sacrificado en defensa, con confianza además para disparar desde fuera del área. Su sequía goleadora no es ningún problema para el conjunto azulgrana, sino más bien al contrario. Todos beben del agua que él produce.
Messi: Meteórico (9). Es cierto que el argentino estuvo lento en su primer posible mano a mano con Iraizoz, igual que también es cierto que no tuvo demasiada fortuna en sus primeros esláloms y unos contra unos del partido. Pero, ¿hay algo que reprocharle? Messi firmó constantes desmarques a la espaldas de sus defensores, atrajo hacia sí infinidad de rivales cuando tuvo el balón, desbordó, se ofreció, estampó un disparo al larguero y volvió a marcar dos goles más -y ya son 21 en Liga-, el segundo de ellos una auténtica obra de arte. A ritmo meteórico, la estrella azulgrana está a un gol del récord de Müller. La incógnita si algún récord sobrevivirá a Messi. El más importante, el de aplausos y alegrías ajenas, ya lo tiene.
Los cambios:
Montoya: Curtido (7). El lateral azulgrana realizó una gran labor en la presión defensiva, convirtiéndose en la sombra de los atacantes del Athletic y anticipándose a cada uno de sus movimientos. Sus ganas, trabajo y buen hacer demuestran que Montoya ya está completamente asentado en el equipo. Ya no hay partidos pequeños para él.
Thiago Alcántara: Rodado (7). Todos los minutos posibles son buenos para la reintegración de Thiago Alcántara en el centro del campo culé, y para que recobre la confianza y su mejor versión poco a poco. Anoche los aprovechó para asentarse en el terreno de juego, contribuir a la posesión de balón, medir bien sus pases y adquirir un rodaje necesario.
Alex Song: Desapercibido (6). Al camerunés no se le vio demasiado durante los minutos que permaneció en el campo, y no influyó ni positiva ni negativamente en el resultado final. Sin embargo, su salida permitió dar un respiro a Busquets, algo agobiado de minutos en las últimas citas.
El entrenador:
Tito Vilanova: Histórico (8). El técnico azulgrana continúa cosechando récords y elogios al frente del barco culé, y no es de extrañar. Los resultados del Barça de esta temporada superan incluso a los de Guardiola, y anoche el conjunto volvió a firmar una actuación de nota. Tito supo mover a la perfección sus fichas, confeccionando el once más competitivo del que dispone y dando descanso, en la segunda parte, a los jugadores más cargados de minutos. Vilanova mantiene intacta la ambición de este equipo, repleto de jugadores que nunca se conforman, sino que siguen queriendo más y más. ¿Hasta cuándo crecerán las flores del jardín?
El 1x1 de Carlos Domínguez | @CarlosDomnguez1
El 1x1 de Carlos Domínguez | @CarlosDomnguez1















