Fichado para desarrollar las tareas en cualquiera de las tres posiciones de la banda izquierda (lateral, interior o extremo), Adriano Correia ha visto como desde 2010 ha tenido que ocupar hasta tres demarcaciones más en el primer equipo del FC Barcelona: la de lateral y extremo derecho y la de central en el último clásico.
Ambidiestro y con velocidad.
La polivalencia de Adriano Correia fue una de las razones por las que se incorporó al brasileño en el verano de 2010, en el que fue el primer fichaje de Sandro Rosell como presidente. Ambidiestro, se sabía que era un futbolista capaz de ocupar las posiciones de lateral, interior y extremo izquierdo, así como la de lateral derecho. Tampoco sorprendió verlo en la posición de extremo derecho puntualmente durante la era Guardiola.
Pero su presencia en el eje de la defensa contra el Madrid, haciendo de pareja de Javier Mascherano, fue una auténtica sorpresa. Tito la argumentó por "su velocidad", decisiva para frenar a los Benzema, Di María, Ronaldo... Lo mejor de todo: siempre ha rendido a gran nivel.
Gabri y Luis Enrique: precedentes similares
El suyo es un ejemplo de polivalencia. Como en su día lo fueron Gabri y Luis Enrique. El de Sallent ejerció de lateral y de interior en ambos lados, mientras que el asturiano llegó a ocupar prácticamente todas las posiciones del campo. Sólo le faltó hacer de portero y de central.
La quinta reconversión como central
El caso de Adriano no es nuevo en los últimos años. Desde la llegada de Guardiola, hasta cuatro jugadores más han llevado a cabo la reconversión a centrales sin haberlo sido nunca antes. Touré Yaya, Mascherano, Busquets y Abidal siguieron el mismo camino que Adriano completó el domingo. Siempre, todos, han estado a la altura de las circunstancias.