El hecho es que, si repasamos la primera temporada de Guardiola en el año 2009, las imágenes terminaron por sentenciar una situación futbolística asequible para el Barça. Si estudiamos cada rival expuesto con infinidad de espacios atrás por querer salir a "morder", solemos ver que el 4-3-3 se vio altamente beneficiado.
Los rivales con el paso del tiempo nos condicionaron. Ojo que el ser condicionado no solamente está presente en el papel general que tengas dentro del partido, si no también en normas específicas que te permitan continuar en la línea de imbatibilidad. Una de ellas abordó el tema de apostar por la línea 3, del falso 9, del punta Alexis. Nos condicionaron, como es normal.
En primera instancia sorprendió ver el mediocampo. Espinosa, Sergi Roberto y Dos Santos fue recordar lo que algún día nos prometió coraza. Hablando principalmente por el mexicano, nada aseguraba más que la superdotada habilidad para administrar balones. Por otro lado, Sergi Roberto confirmó un futurible Cesc Fábregas de aquí a tres años. Contra el Hamburgo no exhibió mucho de su principal cualidad, que es apoyar entre líneas, pero dejó en claro el detalle de asociarse a un solo toque. Estoy seguro, es más, que lo puede hacer recorriendo el ancho del campo como lo hace el '4' del Barça. La pasada temporada lo hizo contra el Osasuna por el sector derecho, y esta vez participó y se vio cómodo por la izquierda. Y aunque sea inevitable hablar de la asombrosa evolución de Sergi Gómez, o de la calidad sobresaliente de Deulofeu o Rafinha, es conveniente enfatizar lo que fueron los futbolistas del primer equipo en este partido.
A carácter simplista se puede decir que todos están a buen ritmo físico y psicológico -salvo por el muy castigado Muniesa-, pero muy aparte de situarse un 4-3-3 con Alves como dueño absoluto de la determinación, se llegó a apuntar muchos aspectos de un jugador que no lo hemos gozado tanto y por culpa de una lesión grave. Es Ibrahim Afellay.
Su toque de verticalidad, en efecto, se caracteriza por tener primero un excelente timing, y en segundo lugar, un gran ángulo de pase -ya que Ibrahim giraba sobre un eje no tan complicado para lanzar el pase definitivo-.
Me gustó realmente como falso 9, aunque ante rivales que exijan mucho más acoso defensivo no creo que disfrute tanto. Detrás del balón, Afellay se ahogaba debido a la anticipación de la línea media alemana.
Me gustó realmente como falso 9, aunque ante rivales que exijan mucho más acoso defensivo no creo que disfrute tanto. Detrás del balón, Afellay se ahogaba debido a la anticipación de la línea media alemana.
De esa manera el Hamburgo se convirtió en el rival adecuado para poner a prueba la situación en la que se encontraban ciertos futbolistas casi desapercibidos, y confirmar excelentes recursos de abundante calidad.
Gonzalo Haro / La azulgrana mecánica
Gonzalo Haro / La azulgrana mecánica
