La vuelta a los entrenamientos tras el duelo en Tánger con la suma de los siete campeones de la Eurocopa
permitirá al cuerpo técnico del Barça disponer de casi una semana para
preparar con el grueso de la plantilla el siguiente compromiso de
preparación, el sábado en el Parque de los Príncipes contra el PSG.
Siete días sin
partido es un hecho poco habitual en el periodo de pretemporada y Tito Vilanova lo ha aprovechado para planificar una semana intensa a nivel de entrenamientos. El entrenador lo explicó después de la suspensión de la Supercopa de Catalunya, inicialmente prevista para este martes.
"Entiendo que no todo el mundo pueda estar contento. Me gustaría que
nos entendieran a nosotros, porque es la única semana que podemos
entrenar todos juntos. Después ya venían dos partidos en la semana
siguiente y los internacionales vuelven a marcharse con la selección.
Transmití al Club mi preocupación en este sentido y el Club decidió que
jugara Barça B. Creo que la fecha era la peor que había".
Con todo, el equipo trabajará cada día hasta el duelo con el PSG y el
martes y el jueves lo hará en doble sesión. Los únicos futbolistas que
no estarán en la Ciudad Deportiva Joan Gamper serán Jordi Alba y Martín Montoya, que están disputando los Juegos Olímpicos de Londres.