Los dos técnicos no coincidieron nunca sobre el césped como jugadores,
pero sí que participaron una vez en un mismo amistoso jugado en Banyoles
en 1989: terminó 2-6. Un resultado que ambos repetirían, ya como primer y segundo técnico
del primer equipo, 20 años y un día después, en el Santiago Bernabéu.
La REVISTA BARÇA, en su número de junio, recoge los detalles de esta coincidencia.
En dos cifras, un resultado de fútbol, puede resumirse menudo toda
una trayectoria. En este caso, un amistoso olvidado por el paso del
tiempo -se disputó en Banyoles en 1989- sirve de punto de partida de una
de las mejores parejas de entrenadores que ha dado nunca la historia
del fútbol: es la fuerza de un 2-6, resultado con el que finalizó el
único partido en el que jugaron juntos Josep Guardiola y Tito Vilanova. Más adelante, este mismo marcador volvería a repetirse en un escenario mucho más simbólico, el Santiago Bernabéu, ahora con ambos protagonistas sentados en el banquillo.
Aquel partido de hace 23 años, enmarcado dentro de los actos del 75 aniversario del CD Banyoles,
se disputó apenas 24 horas después de una goleada en el Camp Nou contra
el Oviedo (7-1) y únicamente nueve días antes de la final de la Recopa
de Berna que se acabaría ganando contra la Sampdoria (2-0).
Tito, en sustitución de Pep
Johan Cruyff únicamente hizo jugar los 90 minutos a
dos jugadores del primer equipo (Carrasco y Soler) y apostó por muchos
de los jóvenes del Barça B. Incluso un futbolista de categoría juvenil
completaba la convocatoria y jugó de titular: se llamaba Josep Guardiola Sala
y debutaba con el primer equipo. "Has jugado más lento que mi abuela",
le dijo el técnico holandés una vez acabado el encuentro.
Guardiola, que disputó los primeros 45 minutos, dejó su lugar en el campo a Tito Vilanova, que jugó toda la segunda mitad. Vilanova,
formado en la cantera azulgrana, fue miembro del Barça Atlètic de 1988 a
1990. Aparte de ellos, también participaron en este amistoso Juan
Carlos Unzué, Aureli Altimira y Jordi Roura, tres miembros del cuerpo
técnico de la temporada 2011/12.
Con un aforo prácticamente lleno en el Municipal de Banyoles, el FC
Barcelona tuvo pocos problemas para tumbar al conjunto anfitrión, que de
inicio salió con los teóricos suplentes. En la media parte, sin que el
espectáculo fuera mayúsculo, tal como relatan las crónicas del día
siguiente, el equipo de Cruyff mandaba por un cómodo 0-3, gracias a las
dianas de Pozanco, Linde y Carrasco. El holandés introdujo hasta nueve
cambios en la segunda parte: entraron Unzué, Herrera, Sergi, Emilio,
Javi, Vilanova, Müller, Roura y Altimira.
20 años y un día
Aquel 2-6 en Banyoles, ilusionante para un juvenil debutante como Guardiola, también fue especial para Tito Vilanova.
Como su futuro compañero de banquillo, Vilanova también disfrutó de sus
primeros minutos con el primer equipo en el Municipal de Banyoles.
Curiosidades del destino, 20 años y un día después de aquel amistoso de
preparación para la final de Berna, el 2 de mayo de 2009, Guardiola y Vilanova, ya como primer y segundo entrenador del primer equipo, repetían el mismo 2-6 en el Santiago Bernabéu.
La imponente victoria en campo del eterno rival suponía asegurar,
casi de forma matemática, el primero de los 14 títulos que ganarían los
dos juntos en el banquillo del FC Barcelona. Entre Banyoles y el Bernabéu nunca se había dado otro 2-6 favorable al FC Barcelona. Una señal, probablemente.
