La presidenta de la Comunidad de Madrid ha aprovechado la final de Copa para lanzar unas polémicas declaraciones -imaginamos que con el ánimo de desviar la atención- sobre la posibilidad de suspender el partido en caso de que se produzcan silbidos contra el himno. Eso sí, de la negativa de Florentino Pérez a acoger la final de la "Copa de España" en el Santiago Bernabéu alegando unas falsas obras ni una palabra, eso no es un ultraje a la corona. Aguirre se ha despachado agusto: "Los ultrajes a la bandera o al himno son delito en el Código Penal. No se deben consentir y por lo tanto, mi opinión es que el partido se debe suspender y celebrarse a puerta cerrada en otro lugar", manifestó.
Esperanza Aguirre ha asegurado que aunque esta decisión puede causar "mucho follón", es necesaria porque este tipo de cosas "no se deben consentir". "Este es el campeonato de España. Esta Copa la entregaba el presidente de la República cuando había República, Franco cuando estaba Franco, y ahora es la Copa de su Majestad el Rey, pero es la Copa de España", defendió. "Si hay parte de los aficionados, que estoy segura de que no son todos y que hay muchos que no son nacionalistas ni separatistas ni antiespañoles, que quieren silbar, pues mire usted, el partido no se va a celebrar, así de claro", aseveró.
