Liga | Getafe 0, Real Madrid 1

Getafe 0, Real Madrid 1. Un gol de Sergio Ramos ha servido al Madrid para derrotar al Getafe y afianzar su condición de líder de Primera. No ha sido un partido brillante de los de Mourinho, pero tampoco han tenido mucho trabajo en defensa ante un Getafe blando en ataque. Sin embargo, en la segunda mitad Ayza Gámez no ha visto unas claras manos dentro del área de Pepe. Un penalti que pudo cambiar el rumbo del partido.

El Real Madrid ha sabido sobreponerse a las duras condiciones meteorológicas, cero grados, a un incómoda viento y en menor medida a un Getafe valiente pero al fin y al cabo más bien inocente y blandito. Luis García, el técnico local, ha salido a buscar el Madrid adelantando la línea defensiva y presionando la creación blanca. Quería asfixiar a Xabi Alonso y reducir espacios para aniquilar la imaginación de Özil y de Kaká. El riesgo era grande.



El equipo de Mourinho ha tardado en dar miedo. Primero lo ha probado Cristiano con un cabezazo que Moyá ha rechazado. El portugués ha reclamado un penalti presuntamente cometido sobre él pero ha sido Sergio Ramos quien ha marcado. Era el minuto 18 y el Getafe empezaba a dudar de sí mismo y sobre todo en en defensa. El desorden se ha traducido en cuatro tarjetas en pocos minutos para los locales, perdidos ante el juego más incisivo del Madrid. Kaká, Benzema y Cristiano han podido ampliar el marcador. El Getafe ha respondido mediante Miku y Casquero pero el empate no ha llegado.

Penalti de Pepe no señalado, otro...

En la segunda mitad, a los de Luis García les ha faltado fe para hacer frente a su rival y el Madrid más asociativo de la temporada ha vuelto a generar ocasiones de gol y chocar con un gran Moyà, que ha salvado a su equipo de una goleada. Pero, en un empuje local, la polémica y Pepe han vuelto a ser sinónimos, en este caso por unas claras manos dentro del área del portugués a disparo de Diego Castro que Ayza Gámez no ha visto o no ha querido ver. El partido ha muerto con un Madrid controlador y un Getafe desesperado colgando balones.

Los de Mourinho continúan cabalgando firmes hacia el título de liga. Este sábado han obtenido la octava victoria seguida a domicilio. Una marca que hace frío y que confirma la solidez de un grupo que sabe cerrar los partidos a pesar de los obstáculos que se le presentan.