El Real Madrid continúa sumando de tres en tres. Ayer, en Getafe, gracias a un gol de Sergio Ramos y a un nuevo atraco arbitral. Al Getafe le birlaron un penalti clamoroso. Ayza Gámez, a pesar de estar justo delante de la jugada, no vio unas manos de Pepe dentro del área. Pepe frenó con el brazo un disparo de Diego Castro que podría haber dado el empate al Getafe.
Curiosamente, esta vez nadie del Madrid quiso hablar del polémico arbitraje. Incluso Sergio Ramos aseguró que había llegado la hora de dejar al margen la actuación de los árbitros.
Pepe volvió a ser el protagonista del Real Madrid. Cuando su equipo sólo ganaba por un gol de diferencia en Getafe, el defensa desvió un balón dentro del área con la mano. El árbitro del partido, Ayza Gámez, no pitó un penalti que habría sido decisivo. Además, Pepe se lanzó rápidamente al suelo, simulando que el balón le había impactado en el estómago.
Emilio Butragueño, director de relaciones institucionales del Real Madrid, aseguró tras el partido que "la mano de Pepe no fue intencionada". Karanka, que volvió a ocupar el lugar de José Mourinho en la rueda de prensa posterior, dijo que no había podido ver la polémica acción y afirmó que cuando los han favorecido lo han reconocido.
Arbeloa, en zona mixta, aseguró que no ha visto las manos de Pepe en la acción del penal, "pero sí como cogían Özil y un penalti a Cristiano". Xabi Alonso y Sergio Ramos tampoco quisieron valorar la actuación arbitral e incluso el central andaluz afirmó que había llegado la hora de dejar al margen la polémica con los colegiados.
