El Barça y el Athletic Club de Bilbao lo tienen claro: la final de la Copa del Rey se debe jugar en el Santiago Bernabéu. Así lo han hecho saber a la Federación Española. El problema es que el propietario de la instalación, el Real Madrid, parece que no está dispuesto a cederla. Ni el Real Madrid, ni sus aficionados, que han manifestado abiertamente su oposición a lo que consideran casi una profanación.
No quieren que se vuelva a repetir la fiesta azulgrana de la final de la temporada 96-97. Esta mañana estaban citados en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas los representantes de Barça y Athletic Club. Rápidamente han llegado a un acuerdo, pero ya pueden ir pensando en una alternativa. Puntuales, poco antes de las once y media de la mañana, llegaban Toni Freixa y Antonio Rosich a la sede de la Federación Española de Fútbol. Poco después entraban los representantes del Athletic, encabezados por su presidente, Josu Urrutia. Ambos clubes han manifestado su deseo de que la final tenga lugar en el Santiago Bernabéu.
Aunque Mourinho no pone pegas, en el partido de ayer contra el Levante fue la afición madridista la que se manifestó en contra de la disputa de la final de Copa en casa.
