En el viaje de vuelta de Zúrich, Sandro Rosell, Josep Guardiola, Leo Messi, Xavi Hernández, Gerard Piqué, Andrés Iniesta y Dani Alves brindaron por galardones logrados por el FC Barcelona en el transcurso de la gala FIFA Balón de Oro 2011. El viaje de regreso de la expedición azulgrana fue una auténtica fiesta.
Por tercer año consecutivo ganó Messi, y lo hizo por un amplio margen de votos (47.88) por delante de Cristiano Ronaldo (21,6) y su compañero, Xavi Hernández (9,23). La gala FIFA Balón de Oro llegaba a su punto más álgido en el momento en que el argentino recibía el galardón de manos de Ronaldo. En su discurso Messi tuvo un gesto bonito hacia Xavi, en una muestra más del compañerismo que existe en el vestuario del primer equipo.
Instantes antes, Josep Guardiola era reconocido como el mejor entrenador del 2011, que en su parlamento tuvo unas palabras muy especiales para su segundo, Tito Vilanova. Y la cosa no acababa ahí. Y es que hasta cinco jugadores barcelonistas-el mismo Messi, así como Xavi, Iniesta, Piqué y Alves- eran incluidos en la alineación ideal del 2011. En definitiva, la gala FIFA Balón de Oro volvía a reconocer el modelo del FC Barcelona en todo el mundo y un equipo que, con sus éxitos innumerables, está haciendo historia.
Momentos para el recuerdo. Después de todos los momentos inolvidables vividos, el viaje de regreso a Barcelona de la expedición azulgrana, en un vuelo con 24 pasajeros, fue una auténtica fiesta. Con Gerard Piqué como maestro de ceremonias, era el momento de compartirlo con las familias. Máxima felicidad en un ambiente de lo más distendido. Todas las miradas, como no podía ser de otra manera, centradas en Leo Messi.
Llegaba entonces el momento de las fotografías para el recuerdo y los brindis por los éxitos alcanzados. Fueron muchas, y todas de alegría máxima. La imagen de los seis jugadores galardonados, acompañados del presidente Sandro Rosell y Josep Guardiola, simbolizaba el éxito del Barça. El avión de los campeones aterrizaba en el aeropuerto del Prat diez minutos antes de la medianoche, con unos expedicionarios que radiaban felicidad.