La semilla del 3-4-3 que renació ante el Villarreal hay que ir a buscarlo al Ajax de los años 70. Rinus Michels y Stefan Kovak implantaron el modelo de fútbol total en uno de los mejores equipos de la historia capitaneado por Cruyff. Todos atacaban, todos defendían. El concepto iba más allá del número de defensas o de delanteros que saltaban al terreno de juego. La clave del éxito de aquel equipo era la solidaridad y la generosidad de todos los jugadores.
El Barça toma el relevo del Ajax
Esta revolucionaria filosofía fue exportada por Michels y Cruyff en el Barça. El primer éxito fue la Liga de 1974, pero la fórmula no tuvo continuidad hasta que el Profeta del Gol dirigió al Barça desde el banquillo el año 1988. Volvía el fútbol total y con un 3-4-3 que los jugadores tardaron en asimilar, como reconocía Guillermo Amor en el programa de Barça TV 'Recorda Míster': "Fue una gran novedad porque nunca habíamos jugado con tres defensas. Recuerdo haber jugado con tres delanteros en el fútbol base, con un 4-3-3, pero hacerlo con una línea de tres defensas nos generó muchas dudas".
Pero las dudas desaparecieron a medida que llegaban los éxitos y los títulos. El Dream Team demostró que vale la pena arriesgarse si el resultado final es un fútbol alegre, ofensivo y también bastante competitivo.
El primer equipo dejó de aplicar el 3-4-3 con la marcha de Cruyff, pero la cantera azulgrana creció a la sombra de este sistema durante bastante tiempo. Cesc, Messi, Piqué o Iniesta se han educado con esta filosofía y el lunes demostraron lo que escribía Guardiola en 'El País' aquel tres de marzo de 2007: "Lo sienten porque saben que, como lo han hecho, son capaces de volverlo a hacer".