Quizá la imagen de Lionel Messi casi sobre el final del juego con la mirada perdida, agachado buscando explicaciones, abatido como pocas veces, pueden dar señales de lo que vivió la Argentina en esta ciudad. Las manos de su padre Jorge cubriéndose el rostro y haciendo gestos que denotaban incredulidad por lo que acabada de ver (su hijo acababa desperdiciar un tiro libre con un disparo que se fue unos 10 metros por encima del travesaño), también resultó todo un síntoma de lo tediosa que está resultando esta aventura llamada Copa América para Leo y también para todo el equipo argentino.
El protocolo de mimar a la estrella argentina se cumplió sin objeción alguna, porque a diferencia del primer juego en La Plata, ante Bolivia, en donde Messi pasó casi inadvertido, ahora en esta ciudad se desplegaron dos banderas que rezaban: "Messi: sos humano" y otra "Dale Messi". Incluso, en primera fila, sus sobrinos desplegaron una bandera Argentina con el mensaje: "Leo, te bancamos, toda la Flia". El escena se cerró con el canto de todo el estadio al ritmo de: "¡Ole, Ole, Messi Messi!". Ni eso alcanzó... leer más | La Nación
Punto Pelota - ¿Son injustas las críticas hacia Leo Messi?