Desde la llegada de
Florentino Pérez a la presidencia del
Real Madrid se le ha criticado en cientos de ocasiones el proceder del club blanco a la hora de afrontar los fichajes importantes. Llegar primero a un acuerdo con el futbolista, obviando por completo al club, y obligar posteriormente al jugador a que presione al máximo para hacer ver a su equipo de origen que no piensa en otra cosa que no sea jugar en el Madrid y que si no le venden será peor para ellos. En definitiva,
una táctica más para rebajar el precio, pero con cierta dosis de amoralidad, o por lo menos eso es lo que se le ha achacado siempre a Florentino Pérez.
Muchas de esas críticas han sido vertidas desde el entorno del
Barça, siempre pendiente de lo que ocurra en la ´casa blanca´. Sin embargo, lo que tantas veces ha sido objeto de escarnio desde el club catalán, es ahora la base principal de su estrategia...
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