Champions. Está claro que los jugadores no están acostumbrados a vivir los partidos desde las gradas y lo pasan francamente mal intentando ayudar a sus compañeros desde su asiento con palabras y gestos de ánimos. Ayer tanto Carles Puyol como Gerard Piqué vivieron los peores noventa minutos de su vida. No sólo por lo mucho que se jugaba el Barcelona, ya que estaba en vilo la clasificación para los cuartos de la Champions sino también por la impotencia de no poder hacer nada más que animar a los suyos, ya que una lesión – en el caso de Puyol– y una sanción- en la de Piqué– les dejó fuera del partido de vuelta ante el Arsenal...
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