| Foto de AP en El Mundo |
Pero incluso si hubiera alguien que jamás hubiera caido en tal error, seguiría usando la primera del plural. Porque aunque la mayoría no dijera nunca nada ofensivo, calla cuando el vecino o los vecinos muestran esas actitudes. Permitimos que se oiga más a un grupo pequeño. Como si nos diera igual. O como si les tuviéramos miedo. O somos pusilánimes o somos cobardes, vaya.
El usar alguna característica de una persona, especialmente su raza u origen, como insulto es algo tan viejo como el mundo. Es la forma más rastrera de ofender a alguien. En este sentido, hablar de racismo se queda corto. Alves, y en su momento Eto'o, por ejemplo, hablan de la fiesta según les va en ella. Por su color de piel o procedencia reciben insultos específicos que llegan a lo más profundo de su alma.
Pero no son los únicos. Cristiano Ronaldo y Mourinho ven como se usa "portugués" para insultarles. Se puede llegar a lo más específico... .por su aspecto, el delantero de Madeira ha sido tachado peyorativamente de "gitano", mientras que al entrenador se le ha menospreciado como "traductor". Gente educada como Guardiola han sido "insultados" como "filósofos". Jugadores sobre los que hayan corrido rumores sobre su orientación sexual han sido llamados directamente "maricones". He visto como jugadores con cónyuges de caracter fuerte (recuerdo al primer Schuster que llegó al Barça) fueron objeto de burla en los estadios. No hablemos, por supuesto, de como ciertos sectores usan las diferentes procedencias de los equipos dentro de España como insultos. Es fácil: se añade al "catalanes", "vascos", "asturianos", "andaluces", "madrileños", etc. el simpático apelativo "de mierda", y ya está.
Es triste ver como unos profesionales, que por muy bien pagados que estén, eso no justifica todo, deben hacer su trabajo recibiendo insultos basados en su raza, su ideología, su procedencia, su aspecto, su familia, su orientación sexual... todos aquellos aspectos que más duelen. La excusa de que "eso ocurre en todas partes" no me vale. Y claro, de vez en cuando alguno estalla (repito, antes Eto'o, ahora Alves), y encima ciertos sectores les crucifican por ello.
¿La solución? Bien fácil; para empezar, un plante de los afectados, buscando el apoyo y solidaridad de sus compañeros y de sus clubes, cada vez que esto ocurra (y vuelvo al ejemplo de Eto'o, en aquel partido en Zaragoza); y luego, sanciones ejemplares para los clubes que alojen a los cenutrios maleducados. No hace mucho hubo un ejemplo clarificador y maravilloso en Italia, cuando Ballotelli fue insultado por hinchas de la Juve. Por tanto, no es tan difícil.
Eso sí, que la labor no quede incompleta. Que no ocurra sólo con los insultos de corte racista, sino con todos aquellos insultos que busquen denigrar la esencia de la persona.
No lo verán mis ojos, me temo. Hay barra libre para que una manga de frustrados suelten sus bilis por los estadios, y mientras no haya una desgracia mayor, todo se permite. Los símbolos fascistas, las pancartas con insultos, siguen siendo decoración infamante en muchos estadios. La prensa, con el advenimiento de ciertos "periodistas" forofos no muy diferentes de la purria ultra, no contribuye mucho. Es más, agrava el problema cuando en su formato en Internet alberga foros de participación en los que se puede asistir a lo más execrable de la condición humana, donde los mensajes insultantes entre aficionados, o contra jugadores, entrenadores o todo lo que se mueve, campan por sus respetos.
Así que lo siento, Alves, y cualquiera de los afectados por este comportamiento... pero tendréis que seguir viviendo con ello, me temo. A no ser que toméis alguna medida, junto con vuestros compañeros, como advertencia. Lo único que reprocho al lateral barcelonista es que parece hablar del problema como si fuera exclusivo de España. Lamentablemente, no lo es. Afuera las cosas no son tan diferentes.
Aunque es su problema, claro. Nosotros ya tenemos bastante con el nuestro. Y o lo solucionamos, o algún día lamentaremos algo mucho más grave que un insulto racista, xenófobo, homófobo, machista... o sencillamente maleducado.
Adeu i bona sort.
Jordiasturies, Tant se val d'on venim
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