Con 13 años, Leo Messi aterrizó en Barcelona forzado por su genética, la misma que nueve años después le ha catapultado a ganar el Balón de Oro y ser reconocido por unanimidad como el número 1 del mundo. Un problema con su hormona de crecimiento -por entonces no pasaba de los 140 cms-, le obligó a cruzar el Atlántico para probar ...
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