Cada vez es más complicado ver jugadores zurdos con talento en la elite del fútbol. Los hay que tienen mucho toque, pero su falta de ganas los reprimen; hay otros que tratan de actuar con sentido, pero siempre les acaba sobrando algo. Y podría haber una tercera especie, conocida como la del montón, que siempre se buscan la vida y tratan de sorprender a los técnicos para ganarse un puesto ...
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