El predio de Ezeiza es un mar de periodistas, 100... 150... 200 micrófonos que van y vienen mientras desde la alambrada que da a la autopista Richieri se escuchan los gritos desesperados de los aficionados. “Messiiiiiiiiiii”, suplica una chica, y otra, y un chaval con la camiseta del Barcelona y otro ...
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