Cuando los cracks del fútbol están aún en edad de juvenil (18 años) y además tienen claro -porque en su casa lo han oído cientos de veces- que en la vida hay algo más aparte del balón, lo lógico es que estudien. Eso es lo que sucede con Bojan Krkic, el chaval que en Almería culminó el gran partido de un Barça que jugaba con mucha presión. La presión de saber ...
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