Un pie y el tobillo, el talón, cuatro dedos y un juanete del otro puso el Barça anoche en la final de Copa. Entre otras cosas porque el Mallorca pasa de esto. Un pie y todo lo demás sin despeinarse demasiado. Sin el furor ni la brillantez de otras veces. Le bastó con esperar al tran tran que el marcador acabara estableciendo diferencias. Lo dejó en 2-0 con los tantos de Henry (que debutaba en la Copa, qué cosas) y de Márquez, de formidable tiro ...
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