Los de Manzano renunciaron a Martí, a Jurado, a Arango, a Aduriz... y a Webó y Trejo. El 4-4-2 no cristalizó y se quedó en un 4-4 y poco más. Los bermellones defendieron tanto que se olvidaron de sus puntas, para alegría de Pinto, que en la primera parte hizo más de pasador que de portero.En el Barça, todo lo contrario. Salió decidido a darle balones a Iniesta, Gudjohnsen y Touré para que estos alimentaran ...
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