Hace muchos años que Iván de la Peña dejó de vestir la camiseta del Barça, el club del que nunca hubiera querido moverse. Pero el fútbol no tiene sentimientos y aquel niño tímido que jugaba con la cabeza rapada, aquel chaval que enamoró a la afición del Camp Nou con su fútbol vertical, tuvo que buscarse la vida en otros estadios. Ironías del destino ...
LEER NOTICIA