Corría la temporada 2003-04 cuando un periodista sugirió a Frank Rijkaard que le hiciera un hueco a Iniesta en su Barça "y verás como no te arrepientes". Novato aún en el banquillo azulgrana, el técnico respondió "¿pero dónde lo pongo?; no voy quitar a Xavi". "Pon a los dos", le insistió su interlocutor, "si Xavi es muy bueno, Andrés es buenísimo ...
LEER NOTICIA