Mucho ha llovido desde que Chus Pereda dijera de Geovanni Deiberson que "centra como Figo y tira las faltas como Rivaldo". Era junio de 2001 y el joven mediapunta brasileño aterrizaba en un Barça en crisis y con la herida aún abierta de la marcha de Luis Figo al Madrid el año anterior, tras la inesperada dimisión de Josep Lluís Núñez. La directiva de Gaspart pagó la friolera de 20 millones de euros (unos 3.500 millones de pesetas entonces) al Cruzeiro por Geovanni, que cumplía así su sueño de vestir de azulgrana, como Romario y Ronaldo, sus grandes ídolos ... LEER NOTICIA