No hubo duelo. En realidad, no hubo partido. Se podría decir que el Atleti duró 8 minutos y sería una afirmación generosa. No duró nada, salió derrotado del vestuario donde se dejó la concentración, la seriedad y el hambre. Tal vez, hasta parte del prestigio. El Barça navegó sobre la ola favorable con estilo y grandeza ... LEER NOTICIA