Con miedo, suerte y poco fútbol, pero con la esperanza de que todo tiempo futuro puede ser mejor, el Barcelona dejó atrás al Schalke 04 y ahora mira las semifinales con una mezcla de reverencial respeto por el rival (un Manchester United que parece estar a años luz en juego y capacidad física) y el gesto ensoñado de quien se imagina los mejores días ... LEER NOTICIA, DETALLES